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21 fotografías íntimas de las personas que gustan de ser tratadas como perros

El erotismo consiste en exaltar los sentidos para provocar placer en los individuos. El contrasentido que encontró George Bataille –y que pocos se atrevieron a decir, excepto el Marqués de Sade– es que afirma la vida y la muerte. Es decir, contiene de manera intrínseca elementos positivos y negativos, porque como demostró Freud, los placeres también pueden nacer de la pulsión […]


El erotismo consiste en exaltar los sentidos para provocar placer en los individuos. El contrasentido que encontró George Bataille –y que pocos se atrevieron a decir, excepto el Marqués de Sade– es que afirma la vida y la muerte. Es decir, contiene de manera intrínseca elementos positivos y negativos, porque como demostró Freud, los placeres también pueden nacer de la pulsión de muerte que habita en cada uno uno de nosotros.

Siguiendo su propia teoría, Sigmund dijo: “los hombres no son dóciles criaturas que quieren ser amadas”. De esta forma el padre del psicoanálisis aceptó, de alguna manera, todas las vejaciones que necesitamos de manera inconsciente. Y entonces el erotismo de Bataille y el maltrato se unen para justificar a las personas que les gusta recibir el trato de un perro. 

 Zak Krevitt

Un puppy human, como son conocidos en la lengua anglosajona, es una persona que disfruta actuar e incluso vestirse como un perro o un cachorro. En el momento que se personifican como aquel animal dejan de ser humanos para convertirse en un animal. La razón de esta transformación se encuentra en la sumisión. Las personas que se comporten como un can deberán ser dominadas por su amo y recibir la atención que cualquier mascota necesita.

El atuendo de un puppy human retoma las prendas de cuero que se ocupan de manera común en el BDSM. También pueden optar por estar desnudos. La única pieza obligada es un bozal, el cual da forma al hocico del animal.

 Zak Krevitt

 Zak Krevitt

Los cachorros pueden ser del género masculino, femenino e incluso transgénero. No importa cuál sea el rol que adopte, la finalidad es saciar su deseo de ser dominados. 

 Zak Krevitt

 Zak Krevitt

Una vez que entran en el juego hay respetar la dialéctica del amo y el esclavo, de lo contrario, carece de sentido comportarse como un animal. Como cachorros (inseguros, cariñosos y miedosos) deben estar atados a una correa con la que su dueño lo conduzca, controle y castigue.

 Zak Krevitt

Los individuos que practican el puppy human se rebajan e a sí mismos. Se dejan someter a cambio de cariño y atención. Si se les hiciera un estudio psicológico a estas personas probablemente sus acciones serían el síntoma de algún trauma causado por el abandono y la  ausencia de cariño. Como seres inseguros, la única forma que tienen de obtener amor es rebajándose y aceptando tener una correa en el cuello.

 Zak Krevitt

Como en todos le fetiches, los puppy human añaden una toque sexual a su sumisión. Al dejar de ser personas pueden deslindarse de las ataduras sociales y dejarse llevar por los instintos sin ningún tipo de vergüenza. Ahora ellos pueden tener sexo promiscuo como lo hacen los verdaderos perros

 Zak Krevitt

 Zak Krevitt

 Zak Krevitt


Desde esta perspectiva, podría ser el pretexto perfecto para liberar su libido sin temor a ser señalados, porque ahora ellos son unos animales.

 Zak Krevitt

 Zak Krevitt

 Zak Krevitt

Estas fotografías forman parte de la serie “Alfa, Beta, Omega” del fotógrafo Zak Krevitt, quien tuvo la oportunidad de de conocer al grupo de puppy humans y hoy es parte de ellos. De acuerdo con el artista, ésta es una de las comunidades fetichistas donde se siente más cómodo.

Años atrás, comenta Zak, las comunidades fetichistas eran herméticas y vigiladas, pero en los último años se han ido abierto más al público a través de programas de televisión, documentales subversivos y trabajos de fotógrafos independientes que no tienen vergüenza de subir su material dentro de sus páginas web. 

 Zak Krevitt

 Zak Krevitt

La comunidad de puppy humans está incrementando con el paso de los años. Cada vez más hombres y mujeres quieren tener un amo que los domine y los ame a la vez. El fenómeno de sumisión se vuelve tan popular que incluso las personas comienzan a ponerse en adopción, en la búsqueda de un nuevo dueño que le jale la cadena cada vez que comete un error. 

 Zak Krevitt

 Zak Krevitt

La polución de este fetichismo puede deberse a que la pulsión de muerte se esté imponiendo a la pulsión de vida, alterando el equilibrio psíquico de las personas. Al tener un deseo desbordado por la destrucción y seguir atado a un un mundo normativo impuesto por la sociedad, las personas transfieren su energía a un campo erótico distorsionado. 

 Zak Krevitt

 Zak Krevitt

Para cerrar el tema de los puppy humans y dejar un catalizador polémico sobre la mesa, para Freud “el fetichismo es una tergiversación sexual dedicada a una situación inapropiada de un objeto sexual”.  ¿Tendrá razón o dejarse tratar como perro es normal?

 Zak Krevitt



Desde un lente social y pluralista el rechazo de las diferentes comunidades fetichistas demuestran una inmadurez cultural e intolerancia a las diferentes expresiones humanas. La labor de Zak Krevitt es tratar de hacer común este tipo de prácticas para que cada día sean más aceptadas en el imaginario colectivo.
Si quieres conocer otras luchas a favor de las minorías puedes leer los artículos: “Los activistas más importantes del movimiento gay” y “10 películas para celebrar la Diversidad Sexual“.






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