7 obras de arte contemporáneo que no son absurdas | Cultura - Cultura Colectiva 7 obras de arte contemporáneo que no son absurdas | Cultura

Reciente

7 obras de arte contemporáneo que no son absurdas

El arte contemporáneo carga con una reputación negativa como nunca antes en la historia. Nada más escuchar la palabra “arte” sin importar la civilización ni el contexto histórico, la mente solía trasladarse a un escenario de admiración, orgullo y vinculación con una tradición cultural a través de los trabajos de los grandes maestros, estetas consolidados […]



El arte contemporáneo carga con una reputación negativa como nunca antes en la historia. Nada más escuchar la palabra “arte” sin importar la civilización ni el contexto histórico, la mente solía trasladarse a un escenario de admiración, orgullo y vinculación con una tradición cultural a través de los trabajos de los grandes maestros, estetas consolidados que dominaban distintas disciplinas y transmitían su técnica de generación en generación.

Era impensado siquiera sospechar de la maestría de los grandes referentes, mucho menos llamarles estafadores o reconocer su trabajo como una farsa que cualquiera podía imitar. El arte de las culturas antiguas, la producción artística de la Edad Media o el dominio de la técnica en el Renacimiento demostraron niveles impensados de belleza según los cánones de cada época. En la actualidad cada pieza contemporánea corre el riesgo de camuflarse entre el mobiliario de un museo, basura u objetos cotidianos que pasan inadvertidos para el gran público.

La pésima fama del arte contemporáneo lo caracteriza como una expresión vacía que no requiere de un dominio mínimo de la técnica, que no está en consonancia con los valores estéticos y que abusa de la imposibilidad para definir el umbral que separa a lo que recibe la categoría “arte” de lo que no es. A pesar de todas las decepciones que alguien se puede llevar al visitar una instalación abstracta o un museo de arte contemporáneo, existen algunas piezas que valen la pena y no representan una cuestión absurda. Conócelas. 


“Mobius Ship” (2011) – Tim Hawkinson

ship obras de arte contemporaneo

El artista plástico californiano es conocido por intervenir materiales cotidianos y transformarlos con creatividad en piezas que llevan al límite la relación entre significado y significante, la diferencia entre las palabras y las cosas, la forma de pensar la naturaleza y cómo se combina con la tecnología. Con madera, plástico y cuerda, Hawkinson creó un barco que recuerda a la pintura de Escher, los objetos de Varo, el eterno retorno de Nietzsche y crea una disonancia visual y de conceptos al espectador.



“Wild Man” (2005) – Ron Mueck

sticks obras de arte contemporaneo

El trabajo artístico de Mueck se basa en una sugestiva exploración del ser humano a través del cuerpo, tomando réplicas de rostros, cuerpos desnudos, personas charlando o situaciones cotidianas en la actualidad para hacer un análisis aún más exhaustivo de la corporalidad con la escala, donde los detalles más insignificantes como poros, pliegues o vellos se apoderan de una imagen que nos recuerda quiénes somos y nuestro sitio en el universo.



“Sphinx” (2005) – Marc Quinn

sphinx obras de arte contemporáneo

Para el propio Quinn, la escultura de bronce pintado en blanco “se trata de un retrato de Kate Moss, no de ella misma”. El artista plástico trata de mostrar cómo se construye la forma y características del ideal femenino a través de las distintas épocas, no desde las mujeres reales, sino desde la representación idealizada de las mismas. La personalidad de Moss es una incógnita pues nunca concedió entrevistas y a partir de su físico, la sociedad trata de construir colectivamente una imagen falsa de quien es realmente.



“Riverbed” (2014) – Olafur Eliasson

riverbed obras de arte contemporaneo

El artista danés crea instalaciones que llevan el arte a un nuevo nivel. Ante un público acostumbrado a la mezquindad de apreciar la vista por encima de los demás sentidos en todos los aspectos, Eliasson utiliza objetos como la tierra, el agua y cambios en la temperatura para una experiencia sensorial íntegra que incluya aquellos elementos comunes y por tanto, escapan de la apreciación diaria. En Riverbed, una sala de museo se convierte abruptamente en un riachuelo, creando una ruptura de lo artificial y recordando a la naturaleza sobre todas las cosas.



“Head On” (2005) – Cai Guo-Qiang

art of war obras de arte contemporaneo

La obra de Guo-Qiang se caracteriza por una consciencia de la naturaleza y la devastación del planeta. En formatos tan distintos como la pintura o los fuegos artificiales, el artista chino pone en relieve la acción humana frente a las demás especies vivas de la Tierra y el riesgo que entraña mantener una postura permisiva ante la depredación del hombre. “Head on” representa una manada de 99 lobos chocando de forma absurda pero trágica con un vidrio, producto humano que pasa inadvertido para la naturaleza, y genera caos y confusión.



“The Subjecter” (2009) – Thomas Hirschhorn

the subjecter obras de arte contemporaneo

 Con materiales baratos y conocidos para todo el mundo, una saturación de elementos en cada una de sus obras y maniquíes representando al hombre y sus infinitas contradicciones, Hirschhorn sugiere un diálogo crítico con la realidad contemporánea, que va desde el mundo de la moda, el consumismo, la política y el propio arte contemporáneo. En “The subjecter”, un cuerpo femenino atravesado por tornillos da cuenta de la alienación de la humanidad ante las máquinas en una analogía al contradictorio uso de la tecnología.



“Fucking Hell” (2008) – Chapman Brothers

fucking hell chapman obras de arte contemporaneo

La Virgen con niño como criaturas deformes, una mujer hermosa con cara de rata o un cuerpo donde las cavidades se multiplican sin sentido son algunos de los recursos de una obra que se presenta como la ruptura con los cánones clásicos que sigue el arte desde el Renacimiento. La persecución de la belleza, lo agradable, la vida burguesa y el arte sacro, nada se salva ante la visión crítica y amarga de los hermanos Chapman. El cinismo rompe con sinceridad y explora el holocausto durante la Segunda Guerra Mundial con Ronald Mc’Donald, crucifixiones y sangre por doquier.



Estas obras reivindican la golpeada reputación del arte contemporáneo después de entrar a una sala y darse cuenta que un montón de objetos apilados pueden ser una instalación artística con valor de miles de millones de dólares. ¿Es arte o una estafa el arte contemporáneo? Conoce cuáles fueron los “5 momentos en que el arte contemporáneo nos demostró que es una estafa ridícula” o bien, confronta tu visión con estas “8 razones por las que ver arte contemporáneo aún nos cuesta trabajo” y saca conclusiones por ti misma.






Ciencia | Historia | Política | Economía crítica

Comenta