Fotos por: Daniel Martínez
Plasmar y describir la naturaleza con criaturas llenas de color es el tema central en la obra de Curiot, quien a lo largo de su carrera ha llegado a plasmar su trabajo visual en murales, lienzos e instalación. Con tan sólo 10 meses en la Ciudad de México, este artista originario de Michoacán, nos ha mostrado un estilo muy particular al fusionar las características de la naturaleza y sus colores.
“Me gusta pensar que la naturaleza puede representarse a través de seres que no tienen nada que ver con nuestra realidad, pero que de alguna manera poseen esos elementos y colores que la representan con majestuosidad”, señaló Curiot.
Inspirado por culturas antiguas que adoraban a dioses asociados a los fenómenos naturales, y la divinidad que ellos representaban, Curiot crea sus propias tribus que parecen venir de otra dimensión; desde pequeños personajes negros con forma de insectos, hasta mamíferos cubiertos de pelo cuya armaduras de plumas y penachos aparentan crecer de sus propios cuerpos.
Las historias surreales que cuentan sus obras no distan de nuestra realidad, ya que “El ser humano siempre ha buscado por instinto creer en algo y a su vez rendirle tributo, por otro lado, constantemente se ha sentido dueño de todo lo que le rodea”.
El trabajo de Curiot pudo ser apreciado en la inauguración del mural que pintó en la galería Border, en el que a lo largo de casi 30 metros describe una historia donde el ser humano es víctima de su ambición por dominar todo lo que encuentra a su alrededor. La gráfica de Curiot es una de las grandes propuestas del talento emergente en nuestro país.






Para conocer más acerca del trabajo de Curiot visita: facebook.com/El.Curiot