Las chicas que el Rey de Francia compró para poblar sus colonias - Cultura Colectiva Las chicas que el Rey de Francia compró para poblar sus colonias

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Las chicas que el Rey de Francia compró para poblar sus colonias

La historia, como las monedas posee dos caras: terror, drama, melancolía, tristeza. Toda una serie de posibilidades que, aun cuando parecen limitadas, son tan vastas como los sucesos que desencadenan. Por ejemplo, mientras los esfuerzos del imperio español se orientaban en la división y conquista de las comunidades preshispánicas encontradas en el Caribe, su homólogo francés […]



La historia, como las monedas posee dos caras: terror, drama, melancolía, tristeza. Toda una serie de posibilidades que, aun cuando parecen limitadas, son tan vastas como los sucesos que desencadenan. Por ejemplo, mientras los esfuerzos del imperio español se orientaban en la división y conquista de las comunidades preshispánicas encontradas en el Caribe, su homólogo francés comenzó su propia colonización en América del Norte, a la cual denominaron “La Nueva Francia” y se extendía desde el golfo de San Lorenzo hasta las montañas Rocosas, colindando con el Golfo de México. 

Canadá fue el punto central desde el que diversificaron los asentamientos galos y la fundación de distintos poblados. Montreal, en Quebec, fue la primera ciudad. En seguida continuaron Detroit, Mobile, Nueva Orleans, Mississippi, Louisiana, Alabama y San Luis en los Estados Unidos.

En Haití, Puerto Príncipe y Cabo Haitiano se establecieron las dos colonias, no obstante, con la distribución viene la demanda y los colonos franceses se enfrentaron a la falta de mujeres para poblar con “sangre idónea” las nuevas comunidades. 

¿Cuál fue la solución que planteó el rey para este problema

luis XVI rey de

Adolescentes huérfanas provenientes de Francia para empeñarlas “al servicio del Imperio”.

El año es 1704. Las condiciones de las nuevas colonias son precarias y carecen de privilegios. No existe el agua potable y la comida es insípida la mayor parte del tiempo. Día con día, el ambiente se impregna de inquietud y los hombres al servicio de la corona francesa se irritan con una facilidad que exalta al imperio al otro lado del océano. 
El descontento aumenta y con ello la posibilidad de una revuelta. Pero las problemáticas exigen respuestas y la Corona comienza el reclutamiento de mujeres vírgenes sin familia para hallar marido y habitación en una tierra a kilómetros de distancia. ¿Son obligadas a tomar un destino que jamás concibieron?

luis xvi rey

No. Cada una de ellas acepta. Han sido preparadas para la empresa de esparcir la sangre francesa en tierras desconocidas y no temen las consecuencias de su misión. 23 mujeres a bordo del “Le Pelican” de entre 14 y 19 años, se dirigen a América sin ningún tipo de certeza. El mundo les parece menos terrorífico que las cuatro paredes a las que están habituadas. Su destino ahora flota en las olas de mareas desconocidas para ellas. La comunidad de Mobile, en Alabama, ya las espera. 

Las niñas reciben de inmediato un sobrenombre. Los apelativos también funcionan como un distractor y los hombres inquietos no desperdician el tiempo, las “Pelican girls” o “Casket girls” (por las cajas en las que transportaron sus pertenencias) no son prostitutas ni condenadas, tal como ocurre con los esclavos negros. Ellas fueron seleccionadas porque son vírgenes y tienen la oportunidad de ser cortejadas entre los hombres ya establecidos en el “Nuevo Mundo”. 

De acuerdo con esta escena, el historiador norteamericano Jo Myrtle Kennedy detalló: “El rey Luis XIV había enviado a 23 mujeres al cuidado de un sacerdote que fui instruido a casarlas con franceses tan pronto como la situación lo permitiera…”

luis xiv

Las mujeres francesas arribaron primero a Mobile, desde donde fueron trasladadas a Missouri, algunos años más tarde, en 1719 y luego a Nueva Orleans, en 1728. No obstante, Luis XIV no urdió el plan que salvaría a sus primeras colonias americanas de la inestabilidad social. 

El monarca encomendó a la iglesia católica una selección de niñas. Y ellas fueron elegidas por el Obispo de Quebec y Jean-Baptiste de La Croix de Chevrieres de Saint-Vallier, que fueron acompañados en “Le Pelican” por el padre Henry La Vente, así como otros tres sacerdotes y cuatro monjas de las Hermanas de la Caridad.

luis xiv

Sin embargo, la Iglesía y la Corona no tomaron en cuenta los inconvenientes microscópicos. Algunas jovencitas fallecieron durante la travesía ultramarina. Una escala en Cuba cobró su aduana con los estragos de la fiebre amarilla y los sobrevivientes llegaron a su destino el 1 de agosto. Sus futuros maridos, la escasez de suministros y poblaciones de nativos hostiles y celosos de las tierras que les fueron arrebatadas aguardaban por ellas.

Sólo una de las chicas entre todas logró sobrevivir a su marido. Marie Gabrielle se resistió durante mucho tiempo a elegir “al mejor partido”. Sólo después de los 20 años accedió a casarse con Jean-Baptiste Saucier, considerado uno de los mejores captores entre los colonos. Sin embargo, al morir Saucier, en 1716, Gabrielle se volvió a contraer nupcias y enviudó dos veces más, situación que no le impidió trasladarse a Nueva Orleans donde finalmente murió como la última mujer llegada de un orfanato y la pieza final de la historia del rey que intentó remediar la falta de “sangre francesa en el nuevo mundo”.


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Las chicas que compró el Rey de Francia es la historia de una experiencia extraordinaria. Como esta, los 12 apóstoles que inventó la Iglesia es un relato cargado de situaciones increíbles y detalles desconcertantes.   

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