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Cínicos consejos del artista más rico del mundo para lograr éxito y fama

Con una fortuna de mil millones de dólares, es considerado el hombre más importante de la Young British Artists y uno de los artistas contemporáneos que ha logrado el reconocimiento del mundo entero por sus piezas tanto polémicas como reflexivas.  Aunque su riqueza asciende a esa cantidad, aún muchos consideran su arte una mala broma […]



Con una fortuna de mil millones de dólares, es considerado el hombre más importante de la Young British Artists y uno de los artistas contemporáneos que ha logrado el reconocimiento del mundo entero por sus piezas tanto polémicas como reflexivas.
 
Aunque su riqueza asciende a esa cantidad, aún muchos consideran su arte una mala broma de lo contemporáneo, misma que, aseguran, nos demuestra que todos pueden ser artistas con un buen representante de marketing. Damien Hirst, hombre de Bristol que en 1988 cambió su vida por completo cuando –con otros estudiantes del Goldsmith College– organizó una exhibición en un edificio abandonado y Charles Saatchi, importante publicista, acudió. 

Algunos aseguran que desde ese momento Saatchi quedó prendado de su trabajo y más tarde, cuando acudió a otra exposición de Hirst, no tuvo dudas del talento en ciernes que tenía Hirst, quien en ese momento exponía su obra Mil años, la cual constaba de una caja transparente con gusanos y cientos de moscas que revoloteaban alrededor de una cabeza de vaca que sangraba. Sin dudarlo, Saatchi compró la obra y se convirtió en el mecenas de Hirst.

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Su forma de entender el arte es reprochada. Uno de los críticos más importantes del arte contemporáneo, Julian Spalding, asegura: “Lo que separa a Miguel Ángel de Hirst es que Miguel Ángel era un artista y Hirst no lo es”. Aún así, los millones de dólares que posee nos enseñan que el arte de Hirst es capaz de convertirse en la mejor muestra de arte contemporáneo para el mundo futuro.

Aquí algunos consejos que se retoman de una entrevista que le hicieron “El País” y “The Guardian”.


Está bien cambiar de opinión sobre las cosas y sobre ti mismo

Hirst aseguraba que nunca presentaría su obra en el Tate Modern de Londres pero después expuso una retrospectiva de su trabajo en ese recinto: “¿Por qué?, No lo sé. También dije que no me gusta la gente que no fuma y ahora yo mismo ya no fumo. Las cosas cambian. Era mucho más joven cuando dije eso, cuando pensaba que los museos son para artistas muertos. Te haces mayor. Ahora tengo tres hijos y creo que cuando era joven también dije que nunca tendría hijos”.

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El arte no depende del dinero

 
A pesar de ser considerado el artista más rico del mundo, el crítico Julian Spaulding asegura que su obra es comparable a las hipotecas subprime que crearon una de las crisis financieras mundiales más desastrosas del siglo pasado. Así, asegura, aquellos que tengan alguna de las obras de Hirst deberían venderla inmediatamente porque su reputación es como una cáscara vacía a punto de quebrarse. 
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A esto el autor declaró para “El País”
«Dicen que mi arte se basa en el dinero y no es demasiado bueno. Pero no creo que sea verdad. Cuando en el futuro la gente deje de hablar del dinero, mi arte seguirá sobreviviendo. Eso es lo que suele pasar y eso es lo que a uno le gustaría que pasara», declaró para “El País”.«El dinero es masivo, creo que nunca debería ser la meta pero no tenía dinero cuando era niño y tal vez debido a eso estaba más motivado que el resto», aseguró para “The Guardian”.

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La originalidad no existe

Sus obras dispuestas en formol han sufrido daños de descomposición en el transcurso de los años. Hirst simplemente sustituye el animal muerto por otro y la obra continúa, por lo que muchos dicen que pierden el aura y la originalidad que las caracterizaba. 

Además, Hirst ha sido acusado de plagio a lo largo de su carrera; sobre todo por el movimiento de los stuckistas, quienes de hecho publicaron un estudio comparando las obras de Hirst con algunas anteriores. «Me di cuenta de que no podía ser original cuando empecé a hacer arte. Es igual ser original o no. Hay tantas cosas en el mundo que prácticamente todas las ideas que puedes tener ya las ha tenido alguien antes. Eso fue el comienzo para mí. Mire, por ejemplo, las obras sobre las moscas. Hay montones de influencias ahí”.

demian hirst obras

En el arte, lo más importante es la idea

“Creo que en todas las artes lo más importante es la idea. Si fuera Lucien Freud y un cuadro mío ardiera, lo volvería a pintar”. 

conocedor de arte contemporaneo damien hirst

Ser el mejor es una meta falsa

“Siempre quise ser grande pero no el más grande. Incluso de pequeño, en la clase de dibujo, tenía una ambición real… quería ser el mejor en la clase pero siempre había alguien más que era mejor, así que pensé, «no debe tratarse de ser el mejor, tiene que ser sobre la obra misma y lo que haces con ella».  Ser el mejor es una meta falsa, tienes que medir el éxito en tus propios términos”.

prejuicios en el arte damien hirst

La rebeldía no sirve para nada

“No encajo, ¿o sí? Puedo jugar el juego pero no encajo en realidad. Te haces más viejo y te das cuenta que la rebelión en realidad no le importa al mercado, lo aprendí bastante rápido. En 1989 cuando era un outsider y todos mis amigos tenían exhibiciones menos yo. Estaba haciendo la pieza de las moscas y pensaba,«la voy a exhibir… te voy a matar con esta pieza, knockear, cambiar al mundo» y lo exhibí en algunas galerías mientras el público se iba… no tuvo el efecto que quería sino el contrario, de algún modo, estaba muy enojado”.

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 Hirst no fue el único en utilizar cadáveres para realizar sus obras de arte. Si quieres conocer otros que lo intentaron y que igual que Hirst fueron repudiados por el público, puedes ver nuestro artículo “6 artistas que hicieron su obra con cadáveres putrefactos” y si buscas un contenido menos polémico, puedes ver “10 artistas que revolucionaron el arte del siglo xx“.


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Referencias:

El País

The Guardian








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