Pompeya: la ardiente capital del sexo y la perversión en la antigua Roma | Cultura Colectiva - Cultura Colectiva

Reciente

Pompeya: la ardiente capital del sexo y la perversión en la antigua Roma

¡Cuerpos desvergonzados en total sumisión, listos para un juego de sexo borracho! Un banquete no para honrar a cónsules y tribunos, sino para denigrarlos.—Valerio MáximoPompeya era ardiente no sólo por la explosión del Vesubio, ocurrida el 24 de agosto de 79 d. C., sino por la intensa actividad sexual que se desarrollaba en diversos lugares […]



¡Cuerpos desvergonzados en total sumisión, listos para un juego de sexo borracho! Un banquete no para honrar a cónsules y tribunos, sino para denigrarlos.

—Valerio Máximo

Pompeya era ardiente no sólo por la explosión del Vesubio, ocurrida el 24 de agosto de 79 d. C., sino por la intensa actividad sexual que se desarrollaba en diversos lugares de esta ciudad romana. Un adicto al sexo, al erotismo en el arte, al vagabundeo nocturno en busca de prostitutas y a los lugares escondidos donde practicar coitos sin control, pudo haber sido feliz en Pompeya.  

Un ejemplo de estos sitios eran los lupanares (burdeles), llamados así en honor a las “lupas” (lobas), esclavas griegas que fungían como prostitutas. El lupanar más célebre era conocido como Lupanare Grande y hacía honor a su nombre: tenía diez habitaciones. Cinco se encontraban en el piso inferior y eran para los hombres de escasos recursos. Las camas eran de piedra. En el nivel superior se hallaban las cinco restantes habitaciones con balcón y una entrada independiente para darle mayor intimidad a los clientes.

clubes sexuales en pompeya lupanar pintura cuarto

Cabe señalar otro detalle que hoy pudiera ser motivo de risa: los que buscaban un poco de placer podían guiarse con los dibujos de penes dispuestos en lugares estratégicos que señalaban la ubicación exacta de ellos. Las paredes de estos lupanares estaban cubiertas de imágenes pornográficas en las que lucían parejas teniendo sexo en posiciones diversas, hombres con el pene erecto y demás arte que mostraba todos placeres inherentes al erotismo.

clubes sexuales en pompeya lupanar pintura pene

Se ignora si el propósito era ilustrar lo que ocurría entre los muros, ir preparando al cliente para lo que esperaba dentro o simplemente a modo de decoración. Es probable que los frescos y mosaicos buscaran un poco de todo lo anteriormente mencionado.

clubes sexuales en pompeya termas lupanar

clubes sexuales en pompeya lupanar detalle

A la par de estos sitios había algo más, las llamadas termas suburbanas, que eran baños públicos muy frecuentes en la civilización romana, algo parecido a los balnearios o aguas termales que conocemos en la actualidad. En estos sitios, las ilustraciones que decoraban sus muros eran mucho más intensas y extremas: orgías, tríos y sodomía. Se cree que los dibujos ayudaban a que los visitantes identificaran a las prostitutas que ofrecían sus servicios en los oscuros rincones de las termas.

A estos lugares “…acudían, por pocos centavos, sobre todo los navegantes al regreso de días de alta mar. Lo demuestra la ubicación al lado de la Puerta Marina, al principio de la calle que llevaba al puerto”, explica el profesor Antonio Varone, director de las excavaciones de Pompeya.

clubes sexuales en pompeya termas

Estos sitios se dividían en: vestuario (apodyterium), piscina fría (frigidarium) y otra de agua templada (tepidarium). Los vestuarios, sin embargo, no estaban divididos por sexo, eran áreas comunes en las que hombres y mujeres se desnudaban frente a los demás, lo cual es más que probable que fuera calentando los deseos de los asistentes.  

Arqueólogos han hallado ruinas de casas particulares que adornaban sus paredes con escenas sexuales tan transgresoras cono las antes descritas. Una de las más famosas es la denominada Casa del Centenario. En ella no sólo se encuentra un monumento a las ninfas, sino una de las representaciones más exactas del volcán Vesubio. A la par de ello, hay una habitación oculta, alejada del resto, conocida como la “habitación 43”, donde los frescos pintados en ella son de gran calidad artística además de representar el sexo en todas sus gloriosas manifestaciones.

clubes sexuales en pompeya lupanar pintura pareja

Investigadores e historiadores sostienen la teoría de que esta habitación alojaba un club sexual de lujo, con el cual los dueños de la casa agasajaban a sus invitados. En este sitio ocurrían orgías y encuentros sexuales monumentales entre miembros de alta sociedad pompeyana. En uno de los muros se nota un agujero a través del cual los que estaban afuera espiaban la fiesta que se desarrollaba en el interior. Todo ello son apenas especulaciones, no se sabe a ciencia cierta si en verdad esta habitación fungía como un club de acceso exclusivo. Sin embargo, sabemos que la gente de las clases acomodadas tienden a darse excesivos lujos y cometer actos extravagantes en nombre del placer.

clubes sexuales en pompeya habitacion

Otra práctica común en esta ciudad del Imperio Romano eran los graffitis o mensajes escritos en las paredes de los lupanares. En ellos se destacaban las habilidades sexuales de diferentes ciudadanos o de las prostitutas: Myrtis, bene felas (“Myrtis, la chupas bien”), el orgullo de muchos por llevar una vida sexual intensa: Hic ego puellas multas futui (“aquí me follé a muchas chicas”) o el dinero que gastaban en la búsqueda de placer: “echado un buen polvo por un denario”. La difamación del ser humano, el ataque y los chismes son parte de nuestra historia y de todas las civilizaciones.

clubes sexuales en pompeya pareja en privado

Tomando en cuenta que la infidelidad en la Antigua Roma era algo habitual e incluso bien visto entre los hombres (las mujeres tenían prohibido cometer adulterio), podemos suponer que los sitios de intercambio de sexo proliferaban y tenían asiduos visitantes.

Kelly Olson, profesora de la Western University, experta en temas sobre el rol de la mujer en la antigüedad, explica: “Los hombres casados podían acostarse con cualquiera, siempre y cuando mantuvieran las manos alejadas de las esposas de otros hombres. Las mujeres casadas, en cambio, no debían tener relaciones sexuales con nadie más.”

Más de uno gritará en este momento: ¡Viva el sexo, Viva Pompeya!

clubes sexuales en pompeya orgia

**

Excita tus sentidos con un viaje alrededor de la historia: descubre “10 extrañas prácticas sexuales del pasado” o bien, conoce el origen de una práctica sexual menospreciada luego de leer “Tentación, vicio y pecado: la historia del sexo anal”.

*
Referencias:

ABC
History Channel

Comenta