Damien Hirst: Adán y Eva bajo la mesa | Cultura Colectiva - Cultura Colectiva Damien Hirst: Adán y Eva bajo la mesa | Cultura Colectiva

Reciente

Damien Hirst: Adán y Eva bajo la mesa

Cuando Dios expulsó a Adán y Eva del Paraíso comenzó la experiencia mundana para el ser humano. A raíz de su desobediencia, el primer hombre y la primer mujer estuvieron destinados a existir en la Tierra, lejos de las bondades infinitas y la protección absoluta que ofrecía el Jardín del Edén. Según el Génesis, así […]

Cuando Dios expulsó a Adán y Eva del Paraíso comenzó la experiencia mundana para el ser humano. A raíz de su desobediencia, el primer hombre y la primer mujer estuvieron destinados a existir en la Tierra, lejos de las bondades infinitas y la protección absoluta que ofrecía el Jardín del Edén. Según el Génesis, así comienza el trayecto de las personas, quienes encontraron, en su libre albedrío, la posibilidad de desobediencia y la tentación del diablo, el evento que desencadenó el fin de la etapa mítica e inició el mundo de los hombres.

No es fortuito que esta parábola haya sido utilizada como referente universal trascendiendo al tiempo, las religiones y las naciones: en la historia de Adán y Eva se encuentran simbolismos que son capaces de explicar los aspectos más profundos de nuestra especie y que fungen como un motor moral invisible, como una fuerza más allá de nuestro control que nos han guiado a lo largo de los siglos.

Adan-y-Eva

Pero, como es costumbre, para Damien Hirst la anécdota religiosa no es suficiente. A pesar de que ha tomado la crónica que corresponde a su educación espiritual como hilo conductor de su narrativa, tenemos ante nosotros al artista universal, al filósofo de nuestros tiempos, a ese ícono que ha logrado marcar un punto de inflexión dentro de la historia del arte por la forma abarcadora que tiene de atrapar la esencia del ser humano más allá de sus factores sociales accesorios y, como un hombre de ciencia: diseccionarla, explorarla y encapsularla por siempre para un futuro análisis o revisión.

Así como la narración de las Sagradas Escrituras debe interpretarse sustentándose en el conocimiento y aceptación de nuestra propia humanidad a través de recursos a nuestro alcance (filosofía, sociología, ciencia, arte), la versión de Hirst requiere de un alto grado de conciencia de los sucesos de nuestra especie y de la contemporaneidad -así como la vasta cosmovisión del autor-, para dejar a un lado cualquier indicio de falsa interpretación que el referente obvio e inmediato haya generado, y convertirse así en alegoría: más allá de una pieza provocadora realizada con huesos humanos que cuenta una historia del Génesis en forma poco ortodoxa, Hirst ha producido una reflexión en torno al ciclismo ancestral que existe en la degradación del hombre por su propia mano y de la regeneración que viene implícita con la redención eternamente buscada.

La pareja de esqueletos concluye el día de la unión sagrada de sus vidas con una imagen digna de la más estrepitosa bacanal registrada: él yace vestido de esmoquin al lado de su ahora (inmediatamente) difunta esposa. Ella va irónicamente vestida de blanco y ambos están, como el título lo indica literalmente: bajo una mesa. Sobre ésta se encuentra la razón de su perdición y eventual aniquilación. Los restos de una fiesta salida de control: colillas de cigarro, botellas vacías de Tequila, rastros de cocaína y dinero.

adanyeva

La banal celebración de la vida (estúpidamente ejecutada con sustancias productoras de muerte) y de las tentaciones terrenales que parecen ser tan ineludibles ha llegado a su fin frente a nuestros ojos. Damien Hirst ha disminuido en un nivel los planos del mito milenario: Adán y Eva no estaban en el paraíso. Han sido transportados a la tierra. Lo sobrenatural no existe en la escena en la que los productos que los hicieron sucumbir fueron creados por ellos mismos.

Pero la desacralización de la escena no se trata de una confrontación hacia la creencia del espectador. Es más bien un intento por traer a la contemporaneidad una historia casi siempre plasmada con una estética irreal e inaccesible -las maravillosas figuras pintadas por Cranach, o por Durero, o por Miguel Ángel están muy lejos de la realidad práctica humana, a pesar de mantenerse bajo las normatividades sagradas de sus épocas. Hoy, cuando el artista es consciente de su lugar en el tiempo y en la Historia (producto inequívoco del Siglo XX y los avances filosóficos, científicos y artísticos), necesita un vehículo más poderoso que los cuerpos perfectamente pintados por los grandes maestros de la pintura. Damien Hirst recurre al poder que le otorgan en forma inmediata los elementos que utiliza para producir sus obras.

A través del uso de cadáveres (a veces animales y otras de humanos) y de su exhibición sublimada en contenedores de perfecta ejecución, Hirst llamó la atención por primera vez por su obsesión a controlar la muerte y encasillarla. Se refugió en años de desarrollos científicos (que analiza de igual forma, es decir, como lo haría un científico-filósofo) y de logros médicos para preservar, primero, al legendario tiburón que compone a “The Physical Impossibility of Death in the Mind of Someone Living” y después a una gran serie de animales que alegóricamente abordan las temáticas centrales dentro de la obra de este artista: la muerte, la vida, la ciencia, la religión y el amor.
2-shark-tank

Quizás a Adán y a Eva les denegó la majestuosidad del “micro museo”, del contenedor, la limpieza de los tonos azules del formol y los degradó al suelo. No hay ninguna gloria para estos dos al encontrarse impúdica y lastimosamente expuestos ante la voracidad y la indiferencia del mundo, refugiados hasta el momento final, tal vez, en una hipócrita sorpresa, en la negación. Pero era obvio. Así, el mensaje final que arroja la narrativa de Damien Hirst nos “sorprende” de igual forma cuando esta composición poco común se ubica dentro de la sala expositiva y el espectador la confronta y, casi inmediatamente, la utiliza (muchas veces involuntariamente) como espejo: “polvo eres y en polvo te convertirás”.

A lo largo de los años, Hirst ha sido considerado por muchos como un artista que encuentra a la confrontación como objetivo final. Para el ojo no educado, ha sido el alarmista fortuito, la irreverente estrella mediática y el millonario excéntrico. Sin embargo, ha , a través de su trabajo de casi dos décadas de éxitos y de revoluciones sustanciales para la historia del arte, con exhibiciones alrededor del mundo y habiendo permeado al imaginario colectivo a nivel mundial más allá del circuito especializado, que se trata de un artista que, si bien requiere del poder que le confiere la crudeza de sus imágenes para impactar a una sociedad “inimpactable”, también codifica sutilmente elementos de la poesía y la sensibilidad más profunda, la que mantiene a nuestra humanidad a flote a pesar de todo.

Y es que resulta difícil para el mundo escuchar aquello que no quiere escuchar, o hacerlo en una forma que atenta contra las estructuras y las costumbres “aceptables”. A lo largo de la historia han existido casos de obras de arte que resultan  “poco atractivas” e impactantes en su momento, pero que tras el análisis a posteriori de la trayectoria de su creador, se han convertido en íconos que sentaron bases estéticas y filosóficas para el desarrollo humano.

 Cuando Caravaggio pintó a San Mateo como un simple jornalero, arrugado y en ropas sencillas, resultó toda una catástrofe para el pintor. Fue tan duramente criticado que tuvo que reconsiderar la imagen y otorgarle mayor jerarquía al santo (irónicamente contradiciendo a la Biblia que describe a los discípulos de Cristo como hombres del campo). Quien hoy es considerado como uno de los más importantes exponentes del Barroco, en su momento -a pesar de ser muy solicitado por su extraordinaria maestría- tuvo momentos sumamente difíciles por ir en contra de los convencionalismos.

caravaggio st. matthew

Juan de Valdés Leal, también barroco, desarrolló un par de pinturas que, al ver la luz en el Hospital de la Caridad de Sevilla, recibieron opiniones en su contra debido a la naturaleza atroz y la fuerza de sus imágenes. Finis gloriae mundi e In ictu oculi no sólo son joyas de la pinacoteca española, se trata de dos obras que son capaces de transmitir el más profundo sentimiento de desolación, pues han logrado recrear escenarios de muerte en forma monstruosa.

http://culturacolectiva.com/wp-content/uploads/2014/05/fifis-gloriae.jpg http://culturacolectiva.com/wp-content/uploads/2014/05/In_ictu_oculi.jpg

La capacidad que tuvieron Van Gogh y Munch para caracterizar conceptos intangibles como la locura y la desolación a través del poder de sus trazos los hicieron poco amigables para un público que se sentía cómodo con la mesura y la armonía de los impresionistas. El grito o El doctor Paul Gachet son reconocibles en cualquier rincón del mundo y bajo cualquier circunstancia.

http://culturacolectiva.com/wp-content/uploads/2014/05/edvard-munch-the-scream-2.jpg http://culturacolectiva.com/wp-content/uploads/2014/05/doctor-gachet.jpg

Quien es tal vez el artista del Siglo XX por lograr captar los sentimientos más profundos y oscuros de la humanidad y plasmarlos de manera magistral sobre el lienzo fue Francis Bacon. Three Studies for Figures at the Base of a Crucifixion fue presentado en 1944 en la Inglaterra devastada por la guerra. Naturalmente, la reacción ante la pintura fue de desagrado total. La crudeza de sus formas, sus aterradoras posturas, sus brutales características antropomorfas pero a la vez animales, fueron vistas como una agresión para muchos, pero hoy el irlandés es, sin duda, uno de los pintores más reconocidos del mundo.

No resulta sorprendente que Bacon sea uno de los artistas que más ha influenciado a Damien Hirst y al que más hace referencia en sus obras. Por ello, cuando se compara a Adán y Eva bajo la mesa con estas otras obras de similar impacto, es importante considerar a todo un conjunto de creaciones meticulosamente concebidas que le dan a esta su razón de existir y la convierten en un objeto lleno de significado.

three studies

Esta instalación fue gestada en uno de los momentos de mayor lucidez creativa del artista. Se presentó en México durante la exhibición “La muerte de Dios: hacia un mejor entendimiento de la vida sin Dios a bordo de la nave de los locos”, esta fue la primera muestra de Hirst en Latinoamérica y se consideró  como una de las más brillantes en su carrera. Tiene implícito en forma evidente el espíritu que invadió al inglés durante este periodo de intenso contacto con las raíces de la cultura de México, las que fueron determinantes y complementaron en forma sustancial la obsesión y la visión que tiene el artista de la muerte.

Se trata de una pieza única que pertenece a uno de los cuerpos de obra menos explotado por Damien Hirst en su carrera. Es una obra que se contiene autónomamente: tiene dentro de sí un principio y un fin, una historia, un desenlace y una moraleja.

Adán y Eva bajo la mesa materializa la degradación del ser humano, pero también refiere al esplendor que lleva implícita esta degradación anterior, de la que posteriormente el humano es capaz de autorregenerarse y autodestruirse en forma cíclica a través de muchos medios, entre los cuales están el arte, la ciencia, la religión, la muerte, la vida y el amor.

Espacio para la producción, registro y discusión del arte contemporáneo.

Comenta