La historia del edificio que se considera el bastardo de la arquitectura mexicana | Cultura Colectiva - Cultura Colectiva La historia del edificio que se considera el bastardo de la arquitectura mexicana | Cultura Colectiva

Reciente

La historia del edificio que se considera el bastardo de la arquitectura mexicana

La colonia Roma sería a principios del siglo pasado el lugar favorito para las clases medias-altas de la Ciudad de México, sus calles fueron y son habitadas por personajes famosos de la vida política y artística del país, algunos como Carlos Fuentes, Fidel Castro, José Vasconcelos, etc.Muchos de sus habitantes hicieron hermosas construcciones, desde la […]



La colonia Roma sería a principios del siglo pasado el lugar favorito para las clases medias-altas de la Ciudad de México, sus calles fueron y son habitadas por personajes famosos de la vida política y artística del país, algunos como Carlos Fuentes, Fidel Castro, José Vasconcelos, etc.

Muchos de sus habitantes hicieron hermosas construcciones, desde la arquitectura “ecléctica” hasta la “neocolonial”, lo cual le valió a la colonia tener el 10 % de los edificios del país considerados como “Patrimonio Arquitectónico” por el Instituto Nacional de Bellas Artes.

La llegada del “milagro mexicano” permitió la aparición de construcciones modernas y de alturas entonces insólitas, como en el #300 de la avenida Insurgentes Sur, allí que se levantó imponente el primer edificio de la Ciudad de México en contar con 17 pisos, una plaza comercial en la planta baja e incluso un helipuerto.


edificio Insurgentes 300

Su construcción comenzó en 1956 y terminó dos años después, se dice que fue de tal importancia que el presidente Adolfo López Mateos asistió a la inauguración. Sus 420 despachos fueron ocupados por los más destacados abogados, médicos y artistas de la época; una oficina en aquel majestuoso edificio significaba estatus y categoría en el México del siglo XX.

En su planta baja se abrió por primera vez en la Ciudad de México la emblemática zapatería “Canadá”, cuyas letras fueron puestas en una de las grandes paredes del edificio, las cuales se podían parecía a diversas calles de distancia, por lo que en aquella época también fue conocido como “el edificio de la Canadá”.


edificio 300 insurgentes sur

Tiempo después, muchas personas comenzaron a utilizar las oficinas como viviendas, su ubicación y la hermosa vista que se apreciaba por sus ventanas fueron el sitio perfecto para que muchas familias establecieran su hogar en aquella esplendorosa edificación.

A las 7:19 de la mañana del 19 de septiembre de 1985, un terremoto sacudió a la Ciudad de México y destruyó distintos edificios, aunque Insurgentes #300 se mantuvo de pie; sin embargo, su esplendor y majestuosidad también significaron su decadencia. Muchos de sus habitantes abandonaron el inmueble por el temor de que un nuevo movimiento hiciera que la construcción tuviera el mismo fin que el Hotel Regís, de la Avenida Juárez o el edificio Nuevo León de Tlatelolco.


edificios emblematicos roma norte

El 19 de junio de 1995, en el despacho marcado con el número 912 de Insurgentes #300, fue asesinado el magistrado Abraham Polo Uscanga, quien durante meses se había negado a girar órdenes de aprehensión en contra de los líderes de la extinta Ruta 100. Su verdugo escapó en medio del silencio y las viejas paredes, que quedaron como únicos testigos del crimen que hasta la fecha sigue sin resolverse.

Las escaleras hoy lucen vacías; los elevadores que subían y bajaban sin parar, hoy son inservibles; las transparentes ventanas por las cuales el sol alumbraba sus pasillos están opacas y algunas otras rotas; y los corredores hoy están llenos de polvo y basura, en lo que quedaron cubiertos los recuerdos de aquellos días de magnificencia.


insurgentes 300 edificio misterioso


edificio 300 roma norte


En aquel viejo edificio el tiempo se detuvo, el polvo y la humedad hoy cubren sus pasillos que lucen solitarios, sólo quedan vestigios del esplendor, mientras que las miradas de los pasajeros del Metrobus de la línea 1 se posan sobre aquel sitio que luce abandonado, con negocios que ya nadie visita, y que las inmobiliarias esperan pacientes poder adquirir.

Los libros de historia de la arquitectura mexicana y los periódicos de la época no señalan al autor de aquella gran obra, su nombre y apellidos se han perdido entre los de Mario Pani, Enrique del Moral, José Villagrán Garcia, Augusto H. Álvarez o Félix Candela, que con sus diseños fueron pintando la imagen de la Ciudad de México del siglo XX, y dejaron así a Insurgentes #300 como un huérfano de la arquitectura.



edificio Insurgentes 300


**

Si quieres conocer más sitios que nos cuentan historias increíbles a través de su arquitectura, te dejamos  la siguiente lista de lugares abandonados donde sólo habita el tiempo. Y si luego de ver esto, te surge la pregunta: ¿por qué el abandono de espacios sólo crea huecos en la ciudades?, puedes leer la respuesta aquí.


**


Fuente de algunas fotografías:
Vice




Comenta