El arte de narrar

La crónica en el periodismo supone, además de relatar un hecho, revelación y descubrimiento de la realidad. Gonzalo Martín Vivaldi afirma que el periodismo no es un arte literario menor, sino un arte literario diferente.   Ryszard Kapuściński, historiador, periodista, ensayista y poeta polaco es reconocido por sus análisis sociales y crónicas periodísticas, a éstas […]

La crónica en el periodismo supone, además de relatar un hecho, revelación y descubrimiento de la realidad. Gonzalo Martín Vivaldi afirma que el periodismo no es un arte literario menor, sino un arte literario diferente.

 

Ryszard Kapuściński, historiador, periodista, ensayista y poeta polaco es reconocido por sus análisis sociales y crónicas periodísticas, a éstas últimas las dota de una descripción rica en detalles y para él deben tener tres fuentes prácticas: la principal son “los otros”, la gente, la comunidad. La segunda son los documentos y referencias relacionados al tema. La tercera se trata de llenar el texto de colores, temperaturas, emociones y contexto detalles a los que el polaco llama: Imponderabilia; témino que acuñó como detalles difíciles de explicar pero deben estar presentes en toda crónica pues es lo que envuelve al lector en el texto al ser leído.

 

 

En la crónica de  Kapuściński, el acontecimiento pasa de ser el marco de los hechos a ser el escenario de los mismos, por eso la descripción se vuelve fundamental para todo cronista; no basta con describir lo que todos ven, se trata de ver lo que con la mirada no alcanza, ver colores, olores y sentimientos, hábitos y comportamientos sociales que todos pasan por alto pero que enriquecen al texto de una manera precisa y mágica al mismo tiempo. Hay que recordar que la descripción cumple la función de transportar al lector al lugar de los hechos, con ello logramos que lo ordinario pase a lo extraordinario y rescatamos los elementos esenciales del género.

 

 

La mirada que el periodista presenta en cada texto, con cada palabra y cada descripción despierta como una bofetada ante la realidad que todos deberían ver pero pocos se atreven a contar.

 

La riqueza de sus crónicas no sólo recae en la descripción de lo narrado, el uso de su lenguaje o puntualidad de los hechos, sino la idea que el periodista supone en cada crónica. Para Kapuściński, la humanidad está dotada de inumerables hilos que nos conectan unos a otros, esos enlaces hacen que el mundo gire, que los hechos ocurran y que lo que hagas hoy, nos afectará mañana.

Ryszard Kapuściński nació un 04 de marzo de 1932 y afirmaba que “existe una conexión entre nuestro destino personal y la presencia de miles de personas y cosas de cuya existencia no sabíamos o no sabemos nada y que pueden influir en nuestra vida y su desarrollo”.



Ciega de nacimiento, busco encender la luz de las ideas.

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