El triángulo perverso de Haley: la razón por la que nunca pasarás de ser la otra a ser la única | Cultura Colectiva - Cultura Colectiva

Reciente

El triángulo perverso de Haley: la razón por la que nunca pasarás de ser la otra a ser la única

El doctor Haley fue el hombre que logró expresar en término médicos lo que todas ya sabemos sobre ser “la otra”. Podríamos decir que de 10 infieles, sólo el .2 abandona a su pareja para escaparse y vivir libremente con su amante, es decir, nunca sucede. Lo que parece un cliché que únicamente en películas termina distinto […]




El doctor Haley fue el hombre que logró expresar en término médicos lo que todas ya sabemos sobre ser “la otra”. Podríamos decir que de 10 infieles, sólo el .2 abandona a su pareja para escaparse y vivir libremente con su amante, es decir, nunca sucede. Lo que parece un cliché que únicamente en películas termina distinto –ese momento en el que el protagonista se decide por su amante– es realmente parte de la malvada triangulación que surge a partir de un tercero en discordia. 

Una doble atadura, así fue como John Weakland, investigador y director del Instituto Mental de Investigación de Palo Alto, California, llamó a la forma en que una relación entre tres llega a convertirse en una tortura. En 1960 Weakland propuso una teoría sobre las triadas sentimentales y años después Jay Haley, creador de la terapia sistémica, retomó sus estudios para desmenuzar la complejidad de una coalición de tres. 

Para Haley una estructura triádica era sinónimo de conflicto y tensión dentro de un sistema social. De acuerdo con el terapeuta, una relación de este tipo se basa en manifestaciones violentas de manera irremediable. Así fue como nació la teoría “El triángulo perverso de Haley”, la cual explica parte del enfermizo vínculo que surge en un sistema tripartita de sentimientos. Mismo que puede desarrollarse en cualquier tipo de relaciones: familiares, laborales, sociales o de pareja. 

relaciones triangulo perverso de haley amante cama

Este psicólogo se dio a la tarea de resolver uno de los conflictos más desgastantes para quienes deciden pertenecer a un trío de mentiras, pasión y costumbre. El triángulo perverso de Haley es la razón por la que una mujer nunca pasará de ser la otra a ser la única. Para comprenderlo debes estar consciente de que este triángulo se conforma por un perpetrador, un salvador y una víctima. Cada una de estas posiciones son claves para que este embrollo amoroso tome lugar y obviamente para que termine como una catástrofe. 

La parte más problemática y dolorosa del triángulo perverso, es la que vive quien se convierte en “el tercero”. Se trata de una jerarquía en la que ese último siempre pierde más, y aunque los roles pueden llegar a invertirse en ciertos momentos, quien desde un inicio vive el síntoma del tercero será el chivo expiatorio durante toda la relación. Entonces, ¿quién es quién dentro de esta estructura patológica?

ser la otra



Perpetrador

La persona con este papel adopta una actitud agresiva y siempre se posiciona por encima de los demás. Acusa a los que lo rodean de todo lo que le sucede y al hacerlo utiliza un lenguaje desafiante. Para el perpetrador lo único que importa es su bienestar y sólo vela por sus intereses sin importarle a quién lastime.

En el caso de un triángulo amoroso cuando un hombre decide engañar a su pareja está ejerciendo violencia contra ella, pues la subestima al asegurar que nunca descubrirá su mentira.

triangulo perverso de haley amante perpetrador



Salvador

El salvador es quien decide darle soluciones al otro, no importa si se trata de la víctima o de un perpetrador. Cuando alguien en el triángulo perverso de Haley se centra en resolver los conflictos de alguien más. Por ejemplo, un hombre que no soporta a su actual pareja, esta persona carga con el peso de todos sus problemas.

Evidentemente, al final suele ser demasiada responsabilidad, ya que una amante intenta solucionar algo que no le corresponde y que al mismo tiempo la separa de la persona que le interesa.

triangulo perverso de haley amante cama



Víctima

Este rol se caracteriza por un lenguaje bajo de energía y carente de actitud. La persona victimizada se siente paralizada y se centra en emociones negativas de las que culpa al perpetrador; en este caso a la persona que la ha descuidado por estar con alguien más. 

La víctima siempre se sentirá en desventaja, cuando en realidad también espera ser salvada por su mismo perpetrador y ahí es cuando todos los roles se invierten.

victima triangulo perverso de haley amante



El perverso final del triángulo de Haley

Una vez que todos experimentaron la posición del otro la situación llega a su final. La “otra” deja de ser la salvadora y termina convirtiéndose en la víctima, pues el perpetrador se da cuenta de que ella ha comenzado a cansarlo también. De una forma u otra el triángulo se rompe. Ya sea por la separación de la pareja o por el perdón de quien decidió dejar atrás una infidelidad, pero en la mayoría de los casos el tercero siempre pierde. 

triangulo perverso de haley amante

Estas coaliciones no pueden concebirse como un sistema funcional, pues la balanza jamás se mantendrá estable de ningún lado. Quien al principio fue una salvación –en este caso la amante– con el paso del tiempo se convertirá en la perpetradora que no deja de presionarlo a él para dejar a su pareja. Los papeles se invierten una y otra vez hasta que alguna de las partes decide no soportarlo más. De acuerdo con Haley, la triada se basa en el aprovechamiento de alguien vulnerable, ya sea de la pareja o de la otra, para satisfacer deseos plantados en el egoísmo y la subordinación. 

*

Referencia:

Dentro de Psicología

Imágenes:

Thought Catalog







Comenta