Ilustraciones de mujeres gordas, tontas, feas y al mismo tiempo felices | Cultura Colectiva - Cultura Colectiva

Reciente

Ilustraciones de mujeres gordas, tontas, feas y al mismo tiempo felices

No culpo a los hombres, al Photoshop ni a la publicidad, culpo a mi madre por no enseñarme lo hermosa que soy. No reniego de la sociedad ni de su mucho o poco conocimiento, me quejo de los que me hicieron creer que la opinión de otros valía más que la mía. No me interesa […]






paloma iglesias ilustraciones estereotipos

No culpo a los hombres, al Photoshop ni a la publicidad, culpo a mi madre por no enseñarme lo hermosa que soy. No reniego de la sociedad ni de su mucho o poco conocimiento, me quejo de los que me hicieron creer que la opinión de otros valía más que la mía. No me interesa cambiar los estereotipos existentes, sino la concepción que tengo de mí misma, la que construí a través de todas las mujeres que se menospreciaron a mi alrededor. No quiero ser otra persona con un cuerpo distinto ni un rostro “bonito”, deseo poder ser yo sin tener que darle una explicación a nadie. No espero que dejen de criticar mi aspecto, me basta con lograr ignorar sus comentarios. No imagino que algún día las palabras fea, gorda y tonta desaparezcan del diccionario, pero estoy segura que existen calificativos positivos que también me describen. No me interesa demostrar nada, únicamente planeo ser feliz.

paloma iglesias ilustraciones problemas mujeres

Así piensan las mujeres que la ilustradora Paloma Iglesias creó para demostrar que a pesar de todo, la única felicidad es la que nosotras nos permitamos tener, sentir y compartir. La inseguridad es parte del ser humano, pero vivir para agradarle a otro es una tortura inhumana. Esperar la aceptación de los demás es tan hiriente como el mismo rechazo y actuar en contra de nosotras mismas para que otros conozcan nuestra “mejor versión” es la peor de las traiciones. 

paloma iglesias ilustraciones mujeres felices

Los estándares de belleza nos encasillaron en un mundo de reglas estéticas y sociales que hay que seguir lo mayor posible para no ser ignoradas, discriminada o rechazadas. Quienes tenemos la suerte de prepararnos profesionalmente sabemos que en todos esos años de educación nadie nos enseña a enorgullecernos de ser lo que somos. En el modelo de familia convencional aprendemos a comportarnos, pero nunca nos mencionan algo sobre cómo amarnos.

paloma iglesias ilustraciones seguridad mujeres

A pesar de lo complicado que resulta sobrevivir emocionalmente en un mundo como éste, Paloma Iglesias le dio un giro cómico a ciertas situaciones que casi todas las mujeres tenemos que enfrentar. Las comparaciones, críticas y los juicios que nos hacemos entre nosotras mismas son el primer enemigo de la autoaceptación y sin ella estamos realmente perdidas. Es la única arma con la que nos es posible defender el amor propio y proteger nuestra autoestima. 


paloma iglesias ilustraciones fisico mujeres


Las mujeres gordas, tontas y feas, que también son felices, saben muy bien que ellas no son nada de eso. Los calificativos que utilizan otros para identificarlas no las definen y su felicidad parte de la seguridad con la que reconocen su valor. Son conscientes de las oportunidades que se merecen y conocen cada una de las razones por las que, al igual que cualquier otro ser humano, merecen ser respetadas sin excusa. 

 paloma iglesias ilustraciones femenina paloma iglesias ilustraciones mujeres
paloma iglesias ilustraciones   paloma iglesias ilustraciones  autoestima

Un mal día es parte de la vida, pero vivir atada a la opinión de los demás es como morir poco a poco. Todas tenemos un límite y cada vez que hieren nuestra susceptibilidad perdemos partes de ego y amor; ambos elementos son parte de la seguridad con la que despertamos todos los días. La cordialidad es parte del equilibrio social, pero nadie más que nosotras tiene el poder de invadir nuestra autoestima, así que si es necesario debemos defenderla a como dé lugar. En el pasado, la responsabilidad de proteger nuestro corazón y lo que llegara a escuchar fue de alguien más: nuestros padres, maestros o hermanos; hoy, está en nuestras manos alejarnos de todo y todos los que nos hagan daño. Debemos aprender a aceptarnos para amar cada uno de los poros que nos conforman, para poder reírnos cuando alguien nos llame gordas, tontas o feas, pues nada de eso importa si somos felices.

*

Imágenes:

Paloma Iglesias


Comenta