Kenia Nárez: Autorepresentación y cuentos infantiles

Los cuentos infantiles son usados como entretenimiento para niños, sus contenidos son dirigidos para crear afinidad entre personajes y situaciones. Sin embargo, su uso en siglos pasados comenzó con un fin didáctico en lo moral y metafóricamente, en lo cotidiano.     Los cuentos nos dan héroes con los que simpatizamos, doncellas bellas y ejemplares, […]

Los cuentos infantiles son usados como entretenimiento para niños, sus contenidos son dirigidos para crear afinidad entre personajes y situaciones. Sin embargo, su uso en siglos pasados comenzó con un fin didáctico en lo moral y metafóricamente, en lo cotidiano.

 

 

Los cuentos nos dan héroes con los que simpatizamos, doncellas bellas y ejemplares, animales y objetos amigables con los cuales hablar, compartir y hacerlos parte de nuestro día a día. La identificación con los sujetos y objetos de estas narraciones son inmediatas e icónicas durante la infancia. Por otra parte, un cuento nos da modelos de vida que serán inolvidables a lo largo de nuestra existencia, pues todos persiguen la idea del final feliz.

 

 

A partir de las temáticas de cuentos infantiles y el psicoanálisis, la artista mexicana Kenia Nárez articula parte de su obra fotográfica, donde se autorepresenta como personaje a partir de los referentes literarios y objetos infantiles.

 

 

La artista hace una trasposición sobre cuentos de los hermanos Grimm a partir del psicoanálisis del escritor y psicólogo Bruno Bettelheim, donde el autor desentrama los tópicos sobre sexualidad, deseo, filias, y cómo se direccionan por medio de estas narraciones. Por otra parte, el discurso de Nárez, al autorepresentarse, toca el concepto de la mujer como objeto y sujeto; narrativa que se articula desde su experiencia.

 

 

Kenia toma su situación como mujer para hacer una autocrítica y crítica social sobre la mujer como objeto y ente sexuado, creando un mensaje ambivalente a partir de representaciones que encarnan parte del imaginario colectivo en narraciones fantásticas (cuentos y mitos), confirmándose como mujer, como objeto y sujeto; se niega y a la vez se afirma.

 

Su discurso funciona como un producto perverso de ejercicio de poder ya que al volverse objeto y ser utilizada en la imagen, juega con la significación.

 

 

Al tomar el tema de la sexualidad femenina y los deseos a modo de confesión, nos habla de la culpa, el desplazamiento y reorientación de deseo sexual y para hacerlo usa metáforas, objetos, personajes e iconografía que en apariencia no hablan de contenidos sexuales, sin embargo las composiciones nos dirigen hacia estos temas.

 

 

Comenta