La colección secreta de falos prehispánicos del antiguo Museo Nacional - Cultura Colectiva La colección secreta de falos prehispánicos del antiguo Museo Nacional

Reciente

La colección secreta de falos prehispánicos del antiguo Museo de Antropología

Durante la conquista, las costumbres y tradiciones de los pueblos prehispánicos se enfilaron hacia un derrotero de negación, destrucción y olvido. De la misma forma que los templos y pirámides perecieron sepultados sobre la edificación de iglesias con la cruz latina, las civilizaciones latinoamericanas enfrentaron a un proceso que borró la memoria, los saberes y todo cuanto integraba la […]



Durante la conquista, las costumbres y tradiciones de los pueblos prehispánicos se enfilaron hacia un derrotero de negación, destrucción y olvido. De la misma forma que los templos y pirámides perecieron sepultados sobre la edificación de iglesias con la cruz latina, las civilizaciones latinoamericanas enfrentaron a un proceso que borró la memoria, los saberes y todo cuanto integraba la cosmovisión indígena antes de la colonización europea.

El mundo que conocían los antiguos americanos desapareció ante la pólvora, el acero y las enfermedades de ultramar. Más que una fusión de culturas o el “encuentro entre dos mundos”, la conquista significó la ruptura de una multiplicidad de formas de comprender el orden del Universo con la realidad.

chichen itza costumbres prehispanicas

Entre todas las concepciones prehispánicas que desaparecieron para abrir paso a la moral cristiana, la visión y práctica de la sexualidad de las naciones originarias fue especialmente prohibida, tachada de degenerada, perseguida por la Corona Española y negada sistemáticamente por el credo católico que se instituyó como única verdad y guía ética.

En el camino contemporáneo por descubrir parte de la esencia que nos identifica como latinoamericanos, el trabajo arqueológico se encarga de cavar y recabar, pero no busca objetos enterrados que den razón de una civilización misteriosa, sino los nexos que invariablemente, nos remiten a una herencia familiar que en la voz y el pensamiento, integra todo lo que somos.



antiguo museo nacional de mexico

A principios de la década de los 20, el Museo Nacional de Arqueología, Historia y Etnografía (que entonces concentraba en la calle de Moneda del Centro Histórico gran parte del acervo que hoy guarda el Museo Nacional de Antropología) reunió una importante cantidad de piezas en barro, cerámica y otros materiales de distintas culturas que habitaron territorio mexicano con un rasgo en común: el culto al falo.

Se trataba de un conjunto de piezas puramente fálicas de las civilizaciones maya, huasteca, totonaca, nahua, zapoteca y tarasca, reunidas a través de décadas en distintas adquisiciones y desconcentradas entre sí. En 1921, el jefe y conservador del Departamento de Arqueología, Ramón Mena Isaías, trabajó en la creación de un grupo de investigación para trabajar sobre las piezas en común y a través del director del Museo Nacional, Luis Castillo León, se aprobó un Gabinete Secreto que se encargaría de resguardar las piezas que por ignorancia y tabú, no podían formar parte de la colección general.

antiguo museo nacional

La colección fálica –constituida por 31 ejemplares en piedra; 48 en barro cocido; 9 dibujos; 1 vaciado y una fotografía, tomada directamente en 1890 en Huejutla, Estado de Hidalgo, según el propio Mena– fue recluida en un espacio cerrado para el público en las instalaciones del Museo Nacional. Aunque el acervo era una parte esencial para comprender aún más de la cosmogonía prehispánica y la importancia ritual que tenía el sexo para estas culturas, todas las piezas se mantuvieron ocultas en un sitio conocido como el “Salón Secreto”. 

antiguo museo nacional

 Durante un par de años, contados arqueólogos y especialistas tuvieron acceso a la colección. En 1923, Mena publicó el “Catálogo del Salón Secreto” (1923), donde especificaba detalles de algunas piezas que formaban parte del acervo oculto en aquel entonces: un falo colosal tallado en piedra de más de metro y medio de altura, representaciones artísticas de danzas fálicas, figurillas huastecas circuncidadas, bajorrelieves apreciados en Chichén Itzá y Monte Albán y otras piezas fueron inventariadas, todo bajo secreto en una absurda tradición museística cuyas reminiscencias aún se mantienen en la actualidad.

antiguo museo nacional sala monolitos

Después de la inauguración del Museo Nacional de Antropología en Chapultepec y la transformación del recinto de Moneda en el Museo de las Culturas, distintas piezas desaparecieron y en otras más fue imposible confirmar su veracidad. Actualmente, el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) mantiene la custodia del resto de los ejemplares; sin embargo, su paradero continúa siendo una incógnita y la posibilidad de conocer más sobre la visión de nuestros antepasados, se halla resguarda bajo llave.



Si quieres conocer el contexto de prohibición y las costumbres que tenían las culturas antiguas sobre sexo, lee “Las prácticas sexuales prehispánicas que horrorizaron a la moral cristiana” para saber más. A mediados del siglo XVI, la Iglesia debatía sobre la calidad humana o animal de las civilizaciones del “Nuevo Mundo”. Descubre “Cómo los indígenas dejaron de ser bestias “gracias a la conquista“.







Ciencia | Historia | Política | Economía crítica

Comenta