La historia de un artista disidente: Ai WeiWei

Ai WeiWei nació en Beijing (Pekín) en agosto de 1957, ocho años después de que Mao Zedong proclamara a la nueva República Popular China.

Ai WeiWei nació en Beijing (Pekín) en agosto de 1957, ocho años después de que Mao Zedong proclamara a la nueva República Popular China. Su padre, Ai Ching, era un poeta revolucionario y miembro del partido comunista, cuya lealtad se vio cuestionada durante una campaña política llevada a cabo por Mao durante los 60, en busca de eliminar todo aquello y todo aquel que desafiara al sistema comunista. Su vida fue marcada por la persecución de su padre y fueron exiliados de Beijing cuando el artista era muy joven.
 

Serie Nueva York. (1983- 1993)


 Tras la muerte de Mao, desilusionado con la situación social y artística de una de las épocas más turbulentas de la China actual, Ai WeiWei viajó a Nueva York para desarrollarse como artista. Allí conoció una sociedad cuyos miembros tenían el derecho de protestar y de exigir sus derechos básicos, una cuidad donde el sistema judicial operaba (en gran parte) a favor de la población y donde el arte podía ser todo lo que él quisiera que fuera. Indagó en la fotografía y fue influenciado principalmente por el trabajo de Andy Warhol y Marcel Duchamp.

 En 1989 regresó a China y desde entonces ha tomado la responsabilidad de cargar su arte de significados sociales y culturales que rompan los esquemas de la sociedad en la que vive. Por ello, hoy Ai se encuentra constantemente vigilado dentro de su estudio en Beijing. No tiene permiso de salir del país. Su alcance dentro del mundo artístico internacional lo ha llevado a representar el movimiento de protesta social y artística de todo un país y lo ha vuelto también una amenaza para el régimen político. 

Serie Beijing, 1994


 1995. Serie Estudios sobre la perspectiva – Tiananmen Square. En 1989, estudiantes e intelectuales chinos se reunieron en la plaza central de Beijing para exigir mayores libertades y protestar contra la inflación y el desempleo. En respuesta, el gobierno chino les envió tanques e infantería del ejército, dejando por lo menos dos mil muertos y otros 10 milheridos. A partir de ese momento, China expulsó a la prensa extranjera y controló la cobertura de los acontecimientos; toda información, material fotográfico o video fue bloqueado del internet dentro del territorio chino. 

La obra de Ai es una sutil arte de protesta. El artista estudia y toma elementos simbólicos de la cultura china y las modifica, rompiendo los esquemas materiales y tradicionales y fusionándolos con el mundo moderno del consumismo. Su fotografía cuestiona a la autoridad. 

 En mayo del 2008, un terremoto de ocho grados azotó la provincia de Sichuan, al suroeste de China, matando a 69 mil personas; Ai WeiWei había viajado de Beijing para tomar fotos del desastre. La mayor parte de los edificios caídos habían sido escuelas que claramente no cumplían con los códigos de construcción mínimos. Murieron miles de niños. Ai tomó acción y exigió al gobierno chino liberar una lista con los nombres de los niños que murieron durante el terremoto. Tras un largo cabildeo, obtuvo una lista con 5 mil 385 nombres y la publicó en su blog un año después del sismo. El blog fue bloqueado inmediatamente y Ai fue arrestado, amenazado y golpeado.
 


Aquel evento lo inspiró para hacer dos instalaciones. La primera tiene su lugar dentro de su estudio; la otra se encuentra en Alemania y se titula Remembering; Ai utilizó 9 mil mochilas de colores en una instalación que abarca la fachada del museo Haus der Kunst en Munich y leía el epitafio de una madre que había perdido a su hija en el terremoto. Ella vivió feliz en este mundo durante siete años. 


 Ese mismo año, el gobierno de Shanghai le pidió a Ai diseñar un estudio para las artes y la cultura. Cuando terminó la construcción del estudio en 2010, el gobierno federal declaró al complejo ilegal y lo mandó destruir.

 Antes de que Ai pudiera organizarse para denunciar la demolición de su estudio, el 3 de abril de 2011 fue detenido mientras intentaba abordar un avión hacia Hong Kong . Su familia lo declaró desaparecido. El 7 de abril el gobierno afirmó tenerlo detenido en un lugar indeterminado por presuntos delitos de evasión de impuestos. Tres meses después lo liberaron bajo fianza y amenazas de muerte. 

Desde entonces Ai ha denunciado los crímenes que sufrió y la tortura que sucede dentro de las cárceles chinas a través de Twitter e internet, por lo cual el gobierno lo ha sancionado con una multa de 2.4 millones de dólares. A una semana de que le pusieran la multa, Ai ya había recolectado la mitad a través de donaciones en línea y el apoyo de sus fans, que lo visitan todavía hoy en su estudio desde distintas provincias en China. 

Ai es una celebridad de twitter en China y la semana pasada fue nominado para los Shorty Awards, un premio que honra a los mejores productores de contenido corto para redes sociales. En su edición de fin de año, la revista TIME lo escogió como uno de los disidentes más influyentes del año 2011. 

 
Les dejamos un documental de la BBC sobre la vida y obra de Ai WeiWei.
 

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