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¿Qué sienten de verdad las muñecas inflables?

 Es una mujer, pero su rostro está quieto. Tiene ojos grandes que no miran hacia ningún lado, sus labios están al borde de una gran boca asombrada y los miembros de su cuerpo están estirados y tensos. Su piel no es suave; causa fricción y si nos detenemos a pensarlo, parece estar sufriendo. Esa mujer […]

 

Es una mujer, pero su rostro está quieto. Tiene ojos grandes que no miran hacia ningún lado, sus labios están al borde de una gran boca asombrada y los miembros de su cuerpo están estirados y tensos. Su piel no es suave; causa fricción y si nos detenemos a pensarlo, parece estar sufriendo. Esa mujer que describimos es en realidad una muñeca infalible con los rasgos genuinos de alguien que estuviese impresionada o como si no le importara el resto, abre su cuerpo para nosotros. No tiene vagina, en su lugar está un espacio vacío donde podemos tener sexo con ella. Jamás se quejará, no soltará ni un solo quejido y el único cuidado que debe tener es no ponerla cerca del fuego o de objetos filosos… para miles de hombres es la persona ideal. Siempre dispuesta, lista para probar todo lo que su mente pervertida pueda idear. 

Actualmente, esas mujeres falsas ya no son de plástico e incluso ya las acompañan modelos masculinos. Su anatomía ha evolucionado con el paso de los años y cada vez se asemejan más a la realidad. Podemos utilizarlos para saciar nuestros deseos sexuales, hablarles como si fueran nuestra única compañía, revelarles nuestros secretos más oscuros y amarlos mucho más que a cualquiera de las parejas que nos marcaron a lo largo de nuestra vida, pero ¿qué pasaría si una de ellas cobrara vida? ¿Aún querría estar con nosotros?
La cinta japonesa “Air Doll” busca responder esas preguntas, mientras recuerda que podemos asemejarnos a esas figuras ficticias. Ser sólo cascarones, herramientas para los demás, sin tener un propósito claro y ésa es la verdadera tragedia humana.

air doll muneca inflable

Lanzada en 2009, “Air Doll” presenta en su introducción a un hombre llamado Hideo de aproximadamente 40 años de edad, quien tiene una vida normal. Asiste al trabajo y siempre añora volver a casa para ver a su acompañante, una mujer de plástico. Hideo la llama Nozomi y la adora por completo (o al menos es lo que pensamos). Diariamente la viste, le prepara de cenar, la peina y le comparte por completo lo que sucede en su vida. Es feliz. Algunas veces la pasea en los parques por la noche en una silla de ruedas y –a ojos del espectador–, mantiene un vínculo intenso. Está de más decir que al final del día la usa para tener relaciones sexuales, pero cuando miramos los ojos vacíos y falsos de Nozomi durante el acto, sentimos cierta familiaridad con nuestra persona.

air doll pelicula

Un día, sin un motivo claro, Nozomi cobra vida. Su mirada se mantiene en forma de asombro pero cobra un sentido inocente. Observa con maravilla el universo y decide salir a la calle. Abrumada por su entorno, encuentra belleza en cada esquina a pesar de ser un mundo común y su vida cambia al ver a un joven empleado de una tienda de videos. Se siente atraída a él y aunque está vestida como mucama, el muchacho –llamado Junichi– la invita al establecimiento y comienza a platicarle sobre algunas de las cintas. Nozomi oculta el hecho de que es una muñeca inflable y comienza a hablar en pequeñas oraciones. La protagonista comienza a tener una doble vida y la historia avanza con la relación de estos personajes. De noche aún finge no tener vida con Hideo, pero de día trabaja con Junichi y se convierte en una persona más. Aunque es alegre tiene miedo de enfrentar al mundo.
A lo largo de la película escuchamos breves narraciones de ella asegurando que sólo es una herramienta para sustituir el acto sexual y cada conexión con los personajes fortalecen esa idea.

air doll muneca

Nozomi podría ser cualquiera de nosotros. Buscamos un vínculo con las personas y parecemos no encontrarlo. Incluso cuando hallamos a alguien especial, aumenta el miedo de que todo sea falso o efímero. Al mismo tiempo, el hecho de que Nozomi no abandone a Hideo apunta a una metáfora mucho más grande. El hombre cuarentón y solitario cuida de ella y la trata bien; como respuesta, ella le ofrece el acto sexual: la única forma en la que puede agradecerle lo que hace por su bienestar –por más subjetivo que sea–. No está lejos de la realidad de muchas parejas. Y aunque Nozomi quiera alejarse y quedarse con Junichi, siente culpa y miedo de abandonar al sujeto que la cuidó desde que llegó a este mundo. Sin embargo, todo cambia cuando el hombre decide guardarla para darle espacio a un nuevo modelo de muñeca mucho más llamativo.

air doll muneca sexual

La cinta juega con este tipo de metáforas para hablar sobre las relaciones humanas y nuestro lugar como individuos.
Dentro de la historia, la idea de que los humanos no somos más que un accidente  destaca cuando Nozomi visita a su creador: un hombre de cabello largo en un taller lleno de muñecas de nueva generación mucho más reales que ella y con especificaciones anatómicas personalizadas. El hombre le pide disculpas, pues no sabía que su creación cobraría vida y tendría que verse sujeta a la realidad que establecimos. Nozomi muestra humildad y se retira afirmando que encontró belleza en el mundo. 
El final del filme muestra una tragedia mucho mayor y hace que el espectador cuestione sus desiciones.

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“Air Doll” es una película que nos recuerda lo hermoso de la vida y que nosotros somos los responsables de los aspectos negativos. Así seamos un humano, un perro o una muñeca inflable con vida, tenemos la oportunidad de disfrutar la coincidencia que nos hizo nacer en este planeta, con millones de personas y una infinidad de elementos que podemos contemplar para encontrar maravillas. Pero si caemos en una mentalidad seca, egoísta y desinteresada, entonces seríamos los cascarones falsos que sólo sirven para aliviar el deseo sexual de alguien más.

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