¿Cómo vender tu cuerpo a miles de extraños desde la comodidad de tu hogar y convertirte en una Camgirl?

Viernes, 6 de enero de 2017 12:33

|Alonso Martínez

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You say,«please don’t leave me. I will leave this earth unhappy»
So, I shut my eyes and supply
"2012" - Adult Mom

En este momento, miles de hombres y mujeres están transmitiendo desde sus webcams. Algunos están en Estados Unidos, otros en Rusia, Colombia, Taiwán e incluso hasta en México. Todos son completamente diferentes pero están haciendo lo mismo: se masturban o tienen sexo frente a un público dispuesto a pagar por el espectáculo a pesar de ser completamente digital. Las camgirls o camboys no son un asunto nuevo; se trata de un fenómeno que nació a partir de la comercialización de cámaras que permiten compartir formatos de video y streaming por Internet y se ha convertido en la forma más fácil de prostitución desde la invención de dicha profesión. ¿Cuáles son los riesgos y beneficios de adentrarse en estas actividades?

A primera vista, las personas que usan la venta de su cuerpo mediante transmisiones suelen tener diferentes comodidades: no entran en contacto directo con sus clientes, siempre están en control de lo que sucederá en su espectáculo e incluso puede eliminar la soledad charlando con los usuarios que interactúen con ellas. Los sistemas bajo los que funcionan las hacen ganar dinero por segundo o mediante propinas. Todas las transacciones son inmediatas y pueden ganar miles de dólares si tienen el rostro, cuerpo, actitud y desinhibición apropiada.

Cuando comenzó el negocio de las camgirls, las mujeres eran patrocinadas por una productora o un sitio en específico. Su método de pago indicaba que debían asignar cierto porcentaje de comisión, por lo que no estaban tan lejos de ser proxenetas en las calles. Después de unos años, las primeras camgirls con alto presupuesto desaparecieron y dieron paso a una generación amateur de personas listas para explotar su cuerpo sin un intermediario. La oferta suena tentadora y sencilla, pero ¿qué tan segura es esta práctica?

Algunas de las camgirls usan la plataforma como medio para saltar al porno, mientras que otras la utilizan para tener estabilidad económica e incluso hay casos en los que sólo participan por aburrimiento o deseo de ser observadas, y de acuerdo con un artículo anónimo publicado por el sitio XoJane, adentrarse en el mundo de la transmisión sexual puede tener como causa o consecuencia diferentes trastornos psicológicos, además de poner en riesgo la integridad de quienes participan en el negocio.

A pesar de que en los sitios ofrecen cierta protección de datos, por ejemplo, bloquear el acceso a ciertos países para no ser reconocidos, nadie asegura el completo resguardo contra un ataque digital. Han existido casos de mujeres expuestas en videos grabados por los usuarios y por ese motivo, muchas optan por no mostrar su rostro. Además, algunas camgirls venden su número telefónico o incluso hacen rifas para tener citas con sus fans, sin considerar que pueden ser rastreadas, secuestradas o atacadas de cualquier forma.

Sin importar los reglamentos de seguridad de las páginas de streaming, cada vez más mujeres caen engañadas para entrar en este tipo de negocios, especialmente en los países subdesarrollados. Al no tener noción de cómo funciona Internet o la facilidad de poder comenzar a transmitir por su propia cuenta, son atraídas al negocio por hombres que las explotan mediante engaños y reciben una cantidad menor de dinero.

Entonces, ¿qué tienen en común una camgirl y una actriz de la industria porno?
Cada vez más personas se registran en esos sitios tanto como usuarios, como presentadores y la respuesta podría estar relacionada con la evolución de la industria y la tecnología. De acuerdo con diferentes estudios, el porno cada vez es más pesado y desarrolla géneros y mercados que no se hubieran siquiera pensado hace 20 años. Como consecuencia del consumo inmediato, los individuos ahora tienen exigencias más amplias y su sensibilidad disminuye, pero no sucede lo mismo con las camgirls.

Al no estar sujetas a la amplia producción falsa y ser una opción natural y accesible crean una sensación similar al contacto humano. Las chicas y chicos de los sitios adoptan padrinos que los siguen con constancia y los impulsan a avanzar en sus fantasías a pesar de que nunca van a poder entrar en contacto con su objeto de deseo.

Así que si te preguntabas cómo puedes ser una camgir, los pasos son sencillos:
Debes tener una cámara, conexión a Internet y entrar a alguno de los sitios que te ofrece el servicio. Revisa cuáles son las tarifas y decide cuál será la mejor. Construye tu personaje y define los límites que quieres establecer (incluso puedes callar los molestos comentarios que seguramente incluirán la palabra "pene").

Luce como quieras, pues no importa cómo te veas, existirá un público para ti. Por último, jamás olvides lo más importante: detrás de la decisión de hacerlo, pueden existir cientos de razones. Así como en la prostitución real, hay quien está dentro por gusto, otros se encuentran obligados por alguien y también puede ser una opción para aliviar problemas financieros.

camgirl

Ser una camgirl puede devenir en fama entre una pequeña comunidad, en infamia si las imágenes son expuestas, en un breve placer por mostrar el cuerpo sin miedo ante personas respetuosas o en una experiencia sexual que nos puso en contacto con individuos con los que jamás veremos. No hay un resultado, ni respuesta única ante si es algo incorrecto o no. Mientras tú mantengas en control, nadie más decidirá por tu sexualidad y las formas en que la expreses.





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