La historia de amor y horror entre una estrella porno y uno de los artistas más ricos del mundo

miércoles, 30 de noviembre de 2016 18:53

|Samantha A



Todos conocemos las esculturas kitsch gigantes de acero que asemejan enormes globos doblados que, cual payaso en fiesta infantil, forman figuras de perros o cisnes. Pero pocos saben la historia de amor que hay detrás de su célebre creador Jeff Koons y la mujer que fue su esposa al mismo tiempo que actuaba en películas pornográficas.

Esta historia tiene como protagonistas a dos personas que lejos de cualquier convención, se rodearon de experiencias que los volvieron peculiares. Koons, un afamado artista de cultura pop, tiene una riqueza de 500 millones. Sus obras generan polémica, pues algunos críticos de arte lo consideran un genio pionero del arte contemporáneo, mientras otros desacreditan por completo su trabajo y le llaman banal y cínico. Koons nos está tomando el pelo a todos.
    amor koons jeff

Del otro lado se encuentra Ilona Staller, mejor conocida como la cariñosita Cicciolina, una húngara sobre la que hay muchos más nombramientos que mencionar: es actriz en la industria pornográfica, cantante y expolítica italiana. Tal como Mata Hari, la famosa prostituta espía, Cicciolina filtraba información sobre los diplomáticos estadounidenses al gobierno húngaro.

Ilona Staller historia

El amor decidió unir a estos personajes en 1991 después de que ambos realizaran una serie fotográfica titulada “Made in heaven" en la que aparece Cicciolina al lado de Koons teniendo relaciones sexuales de forma explícita. La rubia prolífica se convirtió en su musa, en arte y la coestrella de su obra. 

amor koons illona y jeff


Jeff e Ilona se conocieron en 1987, cuando la carrera de ambos era ya exitosa, y Ilona ya era considerada para ser parte de la política de su país adoptivo. Ella había sido candidata del Partido verde en 1979 y mas tarde se convirtió en un miembro electo del parlamento italiano con el Partito Radicale, mismo que intentaba cambiar la corrupción del gobierno italiano. Después y con gran fuerza fundó el Partito dell'Amore con otra legendaria estrella porno, Moana Pozzi.

Koons la conoció después de ver una fotografía de Staller en una revista alemana llamada "Stern". Moría por fotografiarla, fotografiarse con ella. Tendría una exhibición en el Whitney de Nueva York y las ansias por tenerla a su lado eran enormes. Ella no tenía idea de quién era Koons, ni siquiera quería posar a su lado. Su manager la convenció y así, comenzaron a realizar el épico proyecto fotográfico del artista. 

Una de las fotografías, la más polémica, muestra a Koons penetrando a Staller. El artista creía que la vagina de la Cicciolina era el centro del universo. Yacía junto a un busto de mármol del artista y sus famosos perros de goma gigantes. Otras imágenes mostraban a Koons recibiendo o haciendo sexo oral. 

Ilona Staller koons escultura
El resultado de su atracción fue breve pero lleno de fervor y fuego. Durante dos años permanecieron juntos, se separaron y seis años más tarde se divorciaron. Había pasado el tiempo suficiente para que ella se hartara porque Koons, tan posmoderno como parece, simplemente se sentaba en el sofá para ver videos con el perro mientras que ella, lo único que podía hacer era platicar con el perro.

koons cicciolina
koons cicciolina made in heaven

penetracion koons cicciolina

De su unión nació Ludwig, el hijo por el que tras su separación pelearon con todas sus armas y sus millones. Jeff consiguió, catorce años después de iniciada la guerra, la custodia del niño. No sólo eso, sino que logró mostrar a Steller como una persona demasiado permisiva incapaz de dar un ejemplo y a él, como una persona afectuosa y responsable. De hecho, estuvo a punto de enviar a Cicciolina a la cárcel, por supuesto, hubo una apelación y ella nunca estuvo en prisión.

Jeff, el primer artista en relacionar abiertamente el arte con el marketing. Ella, los primeros pechos en aparecer en televisión abierta en Italia. Su escandaloso y corto matrimonio desencadenó una serie de revuelos que más que afectarlos, les sirvió de publicidad a ambos. Aunque de forma personal, les habrá resultado un martirio.

amor koons exposicion

“No me arrepiento de nada pero creo que nunca fui amada”

Muchos aún cuestionan si la relación de Koons y Staller sólo fue parte del marketing que los dos necesitaban o que como una droga, los ataba para separarlos con brusquedad. Si el artista fue o no demasiado lejos, sólo podemos responderlo con los miles de visitas que engalanaban al Whitney durante los meses de su exposición.

El dinero, la diversión y los momentos gratos que una vida de lujuria o la fama que pueden darte, nunca se comparan con la satisfacción de haber encontrado la felicidad con alguna persona. Quienes lo tienen todo aparentemente, menos amor, así lo dicen.  La belleza de Cicciolina, no fue suficiente, ni el dinero de Koons para comprar juntos la felicidad genuina.




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