Adulto

Instrucciones para matar la tristeza con un abrazo

Adulto Instrucciones para matar la tristeza con un abrazo



Es bien sabido por todo ser humano, incluso por los menos experimentados, que existen días complicados. Hace mucho tiempo, nuestros primeros ancestros lidiaron con los primeros días complicados y se dieron cuenta de la naturaleza de estos porque en algún punto de su jornada sentían el corazón y los párpados tan pesados que era difícil seguir caminando, además de que pequeños o grandes arroyos brotaban de esos lagos a los que ellos todavía no llamaban ojos. Es por eso que tuvieron a bien crear, si no un remedio, una acción para aliviar la pesadez y el malestar causados por diversos estímulos negativos externos. Actualmente, a dicho acto se le conoce como “abrazo”.

Abrazos

Hoy, debido a que el tiempo es relativo y que dos más dos no es cinco, los días complicados no son el mismo día para todos. Habrá días en los que usted pueda sentirse terriblemente bien pero no así su mejor amigo o su vecino o el señor que vende aspiradoras de puerta en puerta, y viceversa.

Si usted reconoce a alguien que está siendo atacado por una incorrecta alineación de los astros en la galaxia de Andrómeda y que, en consecuencia, esté teniendo un día complicado, primero es preciso acercarse a ese alguien con cautela, así como un pianista se aproxima al piano más hermoso, el piano de sus sueños. Luego proceda a abrir los brazos como flores en primavera y conviértalos en murallas (para esto sirve pensar en usted mismo como en un guerrero chino que está intentando proteger a su nación de los invasores).

Deje que el otro aterrice en usted como si fuera una nave incorporándose a la Estación Espacial Internacional, y cuando sienta que dicha operación ha finalizado, comience a cerrar sus brazos-escudos alrededor del nuevo ocupante de su burbuja vital. Selle el abrazo tan fuerte que pueda exprimir hacia afuera las malas sensaciones, y asegúrese de crear un empaque totalmente hermético para que éstas no vuelvan a penetrar con el fin de que el alivio que ha causado perdure por días.

curar la ristea
Al tiempo que realice esta acción, es recomendable cerrar los ojos y pensar en su pieza musical  preferida para así proporcionar también olas de calma y cosmos al otro. Además, no se olvide de ser delicado con el astronauta recién alunizado que ahora es parte de su ser: cuide de él como se cuida de un pequeño pajarillo que ha caído del nido.

Usted se dará cuenta de que el efecto nebular del abrazo no será sentido solamente por el otro, sino también por usted, por lo que se le aconseja que lo practique con cierta frecuencia y que estos duren el tiempo que sea necesario para ambas partes. Toda una vida, por ejemplo.


Referencias: