Ícono del sitio Cultura Colectiva

Instrucciones para suicidarse

Instrucciones para suicidarse

Instrucciones para suicidarse

Antes de leer estas instrucciones y enterarse de cómo suicidarse, debe estar decidido a terminar con su vida, pero no lo haga para llamar la atención o por venganza. Lo primero es patético y lo segundo patéticamente imposible.

Muy bien, prepárese para quitarse la vida. Recuerde que tiene que estar decidido y cien por ciento seguro en realizar un acto que ponga fin a su existencia en este mundo. No se confunda y crea que será algo temporal o pasajero en los panteones, su expiración será efectiva si sigue correctamente estas instrucciones. El suicidio es definitivo.

Sea por culpa, dolor o escape, sólo usted sabe si las razones valen lo suficiente para matarse. Pero hágalo usted solo, sin dañar físicamente a otros.

Te puede interesar: 10 películas sobre suicidios que pueden salvar a alguien de quitarse la vida

No gaste en armas de fuego y evite dejar un tiradero de sangre, vísceras o sesos. No sea macabro y descarte la soga en su cuello colgada del barandal, viga oxidada o la rama de un árbol de fresno. Diga no a las armas blancas, son muy peligrosas y visualmente más escandalosas. No a las vías del tren, tarda mucho y es más problemático y sangriento el tiradero de sus restos. No a los venenos, no son seguros y puedes quedar de la mente medio chueco (por no decir pendejo). Lo anterior vale también para las intencionales sobredosis. Y, por favor, nunca elija la inmolación terrorista. Si quiere usted matarse, mátese usted solo. No sea ojete.

La acción por sí misma dolerá en el alma de todos los que le estiman.

Escriba una carta explicándolo todo, sus razones, sus miedos y sus odios. No deje nada a la especulación y sea respetuoso. No diga cosas hirientes y despídase con honor poéticamente. Haga del suicidio una muestra de amor, dignidad y salvación.

Y no sea impaciente, siempre hay otro día más para realizar lo que tiene en mente.

Suba al edificio más alto y entre más alto mejor, asegúrese que no lo haya seguido nadie, elija la mejor vista y “oríllese a la orilla”, como dicen los policías. Evite la calle si no quiere ser observado cuando esté en el pavimento todo tirado, aplastado y reventado.

Te puede interesar: Si vas a matarte, ten la decencia de escoger un día bonito: El tabú del suicidio en México

Evite el edificio vecino si no quiere ocasionar más conflictos, y evite el terreno baldío si no quiere terminar como desaparecido. Sólo le queda un destino: el cielo como camino.

Pero si ya está decidido, tan sólo de un paso hacia el abismo.

Y no cierre los ojos, vea cómo el piso se atraviesa violentamente y lo desnuda del espíritu en el último gemido.

El grito del suicidio.

***

El texto anterior es una ficción de Serner Mexica.

Salir de la versión móvil