“Y tú bien sabes que el atractivo sexual en las mujeres se acaba voladamente, y después no les queda más lo que tengan en su cabezota para poderse defender en esta cochina vida del carajo”.
-Frida Kahlo
Los tapujos nunca fueron parte de su vida, siempre buscaba ser auténtica y vivir su sexualidad tan plena como le fuera posible. Realizó muchos autorretratos, Diego también la pintó y su círculo, lleno de fotógrafos profesionales, la retrataron durante toda su vida, tal vez por eso su vida siempre estuvo intrínseca con su figura. Grandes amores, amantes y amigos vieron su cuerpo en esplendor.
Diego también la pintó sin ropa, con los brazos abiertos y tacones puestos, Frida ve hacia abajo, no voltea pero lo incita, hace que su cuerpo hable y las palabras, en ese cuadro sensual, no necesitan ser dichas.
Su gran amor, Nickolas Muray, fue uno de los fotógrafos que captó su imagen más plena y brillante, pero otros, como Manuel y Dolores Álvarez Bravo o Julien Levy también lo hicieron con grandilocuencia.De hecho fue el fotógrafo Julien Levy quien más se aventuró, haciendo una serie de retratos en los que Frida posó con los pechos descubiertos. Nueva York fue la sede de su desnudo y ella la musa de algunas de las imágenes más tabú de la pintora.
Tal vez con el afán de conocerla un poco más o convertida en un ícono sexual contemporáneo, de poderío femenino e incitación a la masculinidad, Frida ha sido desnudada también por muchas personas en la red. Su popularidad la coloca como una de las artistas mexicanas más reconocidas pero Frida ahora es mucho más que eso: sus pinturas, su casa, poesía, vida y fotografías se han convertido en un símbolo de mexicanidad, de lo que el arte moderno representó para nuestro país y la aportación que hicimos al mundo, aunque en realidad, haya muchos pintores que lo hicieron tan sobresalientemente como ella o tal vez más.
La gente la admira y la ama. Ella se ha convertido en un modelo aspiracional para muchos y en un estandarte de las mujeres en México, pues Frida les enseñó que la sexualidad puede vivirse de distintas maneras, que el sufrimiento no hace mella en el talento artístico y que por más difícil que el futuro pinte, todo puede solucionarse.
Su público, enamorado de ella como de ninguna artista ni figura pública, la sigue, la admira, sueña con haberla conocido y estar a su lado en alguna reunión bohemia de la casa azul.
Aseguran que fue su padre quien tomó esa foto o tal vez sus mejores amigos como Lola Álvarez Bravo lo hicieron, según la etiqueta de dicho retrato. Pero Frida calla, yace perenne sin poder asegurar o negar algo. Porque el mundo la aclama y hace todo para recordarla.
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