Por qué leer a Marqués de Sade y no entregarte al mal impulsado por tus pasiones
Adulto

Por qué leer a Marqués de Sade y no entregarte al mal impulsado por tus pasiones

Avatar of Oscar Castillo

Por: Oscar Castillo

4 de noviembre, 2016

Adulto Por qué leer a Marqués de Sade y no entregarte al mal impulsado por tus pasiones
Avatar of Oscar Castillo

Por: Oscar Castillo

4 de noviembre, 2016



 

<< Hay mucha gente que sólo se entrega al mal cuando es impulsada por sus pasiones; una vez recobrados de sus extravíos, sus almas regresan tranquilamente a los caminos de la virtud y pasan sus vidas de combates en errores y de errores en remordimientos sin que sea posible afirmar qué papel han representado en la Tierra. Tales seres, continuaba, deben ser desgraciados: siempre flotantes, siempre indecisos, su vida transcurre odiando por la mañana lo que han hecho por la noche. Muy seguros de arrepentirse de los placeres de que disfrutan, se estremecen al permitírselos, de manera que se convierten a la vez en virtuosos en el crimen y criminales en la virtud >>.

 
literatura erotica

Ha quedado aún en duda por qué, en pleno siglo XXI, nos enfría la mente leer, mencionar o tan sólo pensar en eso que Marqués de Sade,  aquel “loco”, escribía en el siglo XIX. Viviendo en una época de libertad literaria y artística, en la que los medios masivos han doblado las manos ante la libre expresión de los medios electrónicos de Internet y que los niveles de delicadez social han sido menos apretadas, ante todo eso, existe una nube de humo que nos agita el mencionar algo, por mínimo que sea, de las letras de las que Sade era autor. Y es que se entienden las rígidas penitencias que sufría (o gozaba, tal vez) el dueño del sadeísmo en la época en la que la iglesia se adueñaba de todo a su alrededor; las letras directas, sin delicadez, explicitas y de ateísmo puro que Donatien era capaz de plasmar en sus textos, no gozaban de piedad alguna para sus protagonistas: temas delicados para una cultura mundial de represión católica, silencio infernal y pasión a las lecciones de los dioses a los que estos textos no empataban en lo más mínimo.


por que leer a marques de sade

Pero, ¿quién es el tal Marqués de Sade? –posiblemente existan personas que no han tenido la delicadeza [o valentía] de leer algo de él; tal vez porque sus libros y arte se notan un tanto aburridos y obsoletos, como arte italiana.

Donatien Alphonse François de Sade, como sus progenitores lo nombraron, fue un ciudadano francés originario de París nacido en 1740, sí, hace tanto tiempo [esto lo vuelve más bizarro todavía, ya que en aquellos años era casi imposible que alguien mencionara o pensara por muy mínimo en temas tan candentes]. Se ha ganado el título de escritor filósofo de literatura erótica: El gran maestro de letras excitantemente explícitas.


-Vamos al grano -dijo el platónico enamorado-. Sin mi plato fuerte, todos tus esfuerzos serían inútiles. ¿Has sido advertida?

-Sí, señor.

-¿Y sabes qué es lo que tienes que tragar?

-Sí, corderito; sí, palomo. Tragaré, devoraré todo lo que tú hagas.


marques de sade

Marqués de Sade es autor de títulos memorables que han pasado en la historia –primero clandestinamente, después morbosamente y hoy: culturalmente–: Justine o los infortunios de la virtud, Juliette o las prosperidades del vicio, Las 120 jornadas de Sodoma y La filosofía en el tocador. Libros vivos gracias a la compleja filosofía del autor; personajes embarrados de violaciones, abusos sexuales y físicos con disertaciones y coitos carnales de diversidad sexual, clase social, religión y sexo irreconocible. Actos que excitan al más perverso ser.

Obviamente, durante ese periodo de la Historia, sus textos de orgias literarias y coitos Papales con sus mestizas jodidas, agredieron la reputación de la Iglesia; tanto era su posición social de la religión, que Marqués fue atacado, juzgado y encerrado por órdenes de Antiguo Régimen, la Asamblea Revolucionaria, el Consulado y el Primer Imperio francés con sentencias mayores a 20 años de encierro entre calabozos y hogares para “locos”.

Durante esos años de encrucijada, el autor de Justine logró plasmar sus pensares, fantasías e historias de la forma más gráfica posible. Novelas que abarcan el coito entre más de dos personas de ambos sexos, relaciones carnales salvajes entre curas, sacerdotes y Papas con mortales sumisos, mujeres libertinas que gozan de su sexualidad atrabancada y de reyes y príncipes abusivos de sus riquezas y poder sobre servidumbres, prostitutas, mujeres y hombres fáciles de doblegar con tal de saciar sus instintos más bajos. ¿La iglesia católica se abruma?, creo que Sade lo logró.


marques de sade

En títulos como Las 120 jornadas de Sodoma, Marqués explora los extremos del cuerpo humano para el placer sexual, actos enfermizos y precipitados; hombres y mujeres en una orgia donde presencian las fantasías y actos sexuales más promiscuos posibles: anal, vaginal, oral, defecaciones, maltrato físico, agresiones aberrantes y un lenguaje súbitamente agresivo y ofensivo. Un coger difícil de “apreciar”.

Por otro lado, en Filosofía de un Tocador, el autor original ejecuta, como catedrático, una tanda de clases de una perfección del “Gran amante”, un texto en el que abunda los más oscuros consejos sexuales para llegar al placer eterno del cuerpo y sus sexos insaciables. La manera perfecta de follar como grande de los placeres carnales. Dichas técnicas fueron clasificadas por la iglesia católica como aberrante, agresiva y lejana a los mandatos de sus leyes religiosas.

Y, por último, y no menos selecta: Juliette o las prosperidades del vicio. Un texto completo en el cual interpone la ambición con la belleza y la debilidad. Una historia inmaculada en la que Julieta, la protagonista, sufre, goza y escala sobre los diversos rangos sociales de la Francia vieja, hasta llegar a las riquezas del Vaticano y sus ejemplares líderes de aquel gobierno católico. Ella, con su ambicioso crecimiento social, engatusa a cualquier personalidad (sea hombre o mujer) con sus encantos físicos y sus manjares sexuales para lograr su objetivo. Una obra que trasciende los goces y placeres que el lector pueda imaginar; una literatura de pornografía pura.


marques de sade

<< La tímida criatura se coloca como se le ha ordenado, empuja, el libertino empieza a masturbarse, con su boca fuertemente adherida al agujero para no perder una sola gota del precioso licor que suelta. >>


¿Arte? ¿Enfermedad? ¿Locura? ¿Realidad?

Si bien es cierto que las historias que relata Sade no son de consumo comercial, sus libros han logrado marcar una parte de la literatura. Sin importar el país, el continente, la religión o el periodo de la Historia, las obras que completan el repertorio de Marqués se vuelven un prefijo importante para comprender más el pensamiento humano. Es difícil creer que, en realidad, existan seres que suelan satisfacer sus necesidades sexuales de tal manera; las acciones, actos y facetas que describe el autor original se vuelven, de una manera típica, grotesca, ofensiva o altisonante. El acto sexual ha sido [lo sabemos bien] castigado y sentenciando a todo aquel “atrevido” o “atrevida” que sobrepase los “lineamientos” establecidos por la Historia y la religión. Todo aquel osado que goce de más, se le acusa de promiscuo, prostitución o precoz. Pero ¿eso ya es tiempo pasado o será que aún se maldice a todo aquel abusivo del sexo? Pensemos un poco…


Marqués de Sade murió el 2 de diciembre de 1814. Después de su muerte sus novelas fueron entregadas lentamente a sus lectores después de ser saqueadas de la biblioteca del “Infierno” en Francia. Novelistas, escritores, dueños de teatros y cinematografía como André Breton, Flaubert, Dostoyevsky, Swinburne, Rimbaud o Apollinaire o Georges Bataille ha dado el nombramiento a Marqués como «el espíritu más libre que jamás ha existido», «Divino Marqués» o «el apólogo del crimen».

Este memorable escritor es el dueño de todo aquel rebelde que desea gozar de una literatura diferente [literal], aquel que quiere dejar de lado la fantasía, los cuentos y el romanticismo para involucrarse con aquello que también es natural y real: el libertinaje.

¿Por qué leer a Marqués de Sade? Primero,  por mera cultura general, «para hablar hay que conocer; para rechazar hay que probar». Por otro lado, los escenarios que acentúa Sade son vivencias que posiblemente no sean “normales” para el lector primerizo, pero es la mejor forma de descubrir las diversidades sexuales que el cuerpo puede tener; por complejo que parezca, existen personalidades [que la sociedad trata de mentes trastornadas] que gozan las relaciones sexuales de una manera auténtica y diferente; eso, evidentemente, está desconectado de los prejuicios sociales pero que, en realidad, no son nada mortal. La persona es libre de explotar su cuerpo de la mejor manera para saciar sus placeres.


marques de sade


Por otro lado, Marqués de Sade cuenta en toda su gama de novelas con un impecable vocabulario. Un conjunto de palabras quizá desconocidas para el lector primerizo, que te muestran, enseñan, aclaran y perfeccionan el imaginar del suceso. ¡Es bellísima su compilación literaria!

Existen lecturas que logran endurecer el alma, algunas otras que cautivan los corazones como García Márquez o Cortázar, otros que nos aterraran y trauman como King o Poe pero hay un género que nos provoca, nos incita y nos produce ansiedad de descubrir hasta dónde es capaz de llegar el hombre con la finalidad de saciar sus más escondidos placeres; es ahí donde Sade lo guía. ¿Y tú, hasta dónde crees llegar?


marques de sade

<< -¡Qué bonita es mi Juliette! -exclamó con admiración-; ¡cómo empieza a hincharse su delicioso y pequeño seno! Euphrosine: lo tiene más grande que el tuyo... y, sin embargo, apenas tiene trece años.

Los dedos de nuestra encantadora superiora acariciaban los pezones de mi seno, y su lengua se agitaba en mi boca. En seguida se dio cuenta de que sus caricias actuaban sobre mis sentidos con tal ímpetu que casi me sentía mal.

-¡Oh, joder! -dijo, sin contenerse ya y sorprendiéndome por la energía de sus expresiones. ¡Dios santo, qué temperamento! Amigas mías, dejemos de entorpecernos: ¡al diablo todo lo que todavía vela a nuestros ojos atractivos que la naturaleza no creó para que estuviesen ocultos! >>


***


La historia de la humanidad ha estado llena de sensualidad y sexualidad, ésta última  ha tenido diferentes formas de manifestarse desde épocas primitivas y la vida sexual siempre se ha acompañado del arte para hacerse visible y recordar que el sexo es una consecuencia del instinto. Al igual que Marqués de Sade, Paul Avril, ilustrador de quien retomamos su trabajo para ilustrar este artículo, hizo lo propio, y exploró a la sexualidad como la naturaleza original del hombre.


Referencias: