Sin duda, una de las cosas más bellas que hay en el mundo es el cuerpo humano. La perfección en cada una de sus formas y la precisión con que funciona, dotan a la figura humana de una divinidad que se puede apreciar en el exterior. La desnudez del cuerpo humano irradia erotismo y no es necesario poseer una imagen de ensueño para que el cuerpo despojado de vestiduras, sea un símbolo de sensualidad que logre despertar en quien lo ve deseos, emociones y sentimientos.
Yulia Gorodinski es una fotógrafa bielorrusa, quien en cada imagen que toma imprime un erotismo acompañado de la belleza de paisajes o entornos donde la modelo es ella misma.
La fotógrafa, que actualmente reside en Israel, especializa su trabajo en el autorretrato, donde por medio del dominio de luces y espacios, más una creatividad innata, demuestra que la desnudez no es sinónimo de vulgaridad o promiscuidad.
Gorodinski utiliza el desnudo como la narrativa de sus fotografías y por medio de las mismas cuenta una historia en la que involucra ambientes naturales y objetos cotidianos que por sí solos parecieran simples detalles ornamentales, pero que envueltos en escenarios, donde Gorodinski aparece desnuda o vestida de manera sugerente, adquieren otro significado como elementos indispensables que complementan y enmarcan las imágenes.
Gorodinski ha presentado su trabajo en distintas exhibiciones en España, Reino Unido y Estados Unidos. También ha aparecido en diversas publicaciones dedicadas al arte y la fotografía como FotoMagazine, Plaza Magazine, NY Arts, entre otras.
El trabajo de Yulia Gorodinski es un ejemplo de originalidad que pone al descubierto el cuerpo humano como la mejor arma de seducción.
Para conocer más del trabajo de esta fotógrafa visita: yuliagorodinski.com

