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Coleccionismo Veneciano: Peggy Guggenheim y François Pinault

Arte Coleccionismo Veneciano: Peggy Guggenheim y François Pinault

    Texto escrito por:  Ulrike Figueroa para galatea-arte.com

 

Desde el siglo XVI el mercado del arte ha crecido a la par del desarrollo del mercado internacional y el capitalismo global, hasta alcanzar su dimensión actual. El sistema del arte actual es mucho más grande que el de hace algunos años: hay más dinero, más coleccionistas, más demanda, más espectáculo y obviamente, una intensificación de especulaciones donde los principales actores de este gran circo del arte son los coleccionistas. Tal es el caso de Peggy Guggenheim (siglo XX) y François Pinault (siglo XXI); ambos, coleccionistas del arte de su época y dueños de una colección privada que se expone en un museo de arte en Venecia.

 

Peggy Guggenheim nació en 1898 en el ceno de una familia estadounidense multimillonaria, los Guggenheims, quienes gracias a su industria minera, al inicio de la Primera Guerra Mundial, poseían entre 75 y 80 por ciento de la plata, cobre y plomo del mundo. Sin embargo, Peggy creció como la “prima pobre” de la familia, ya que el abandono del negocio familiar en 1901 y la muerte en el del padre en el Titanic, en 1912, dejó a Peggy y a su madre como espectadores de la fortuna de sus parientes.

 

 

La carrera de Peggy Guggenheim como coleccionista comenzó en enero de 1938, cuando abrió su primera galería, Guggenheim Jeune, en Londres. Peggy construye su colección mientras grandes artistas como André Bretón, Max Ernst, Piet Mondrian y ella misma intentaban huir de Europa durante la Segunda Guerra Mundial. A su regreso a Nueva York, a principios de los años 40, Peggy Guggenheim abrió su segunda galería, Art of this Century, ésta se convirtió en el lugar para ver arte contemporáneo y por supuesto el punto de encuentro de muchos artistas europeos y estadounidenses. Es aquí donde Peggy descubre a Jackson Pollock y, siguiendo el consejo de Piet Mondrian, decide apoyarlo en su carrera artística. El impacto de Art of this Century y Peggy Guggenheim en la escena de arte neoyorkina fue tan amplio, que su colección tiene el carácter de un documento histórico pues cuenta con un registro de los acontecimientos en Nueva York entre 1942 y 1947. En 1947, Peggy regresa a Venecia con su colección y abre las puertas de su casa al público. En los años 60, su desagrado por el Pop Art y los precios altos del arte contemporáneo terminan con su interés por coleccionar. En esos años comienza a buscar una forma de garantizar el futuro de su casa-museo. La Colección Peggy Guggenheim se creó en 1979 cuando Peggy la deja a la fundación de su tío Solomon R. Guggenheim con tres condiciones: que nunca se venda, nunca se separe y nunca deje Venecia.

 

 

El segundo caso a discutir en este artículo es del magnate francés François Pinault, quien al igual que la familia Guggenheim, comenzó con muy poco e hizo crecer su fortuna hasta adquirir el grupo Gucci, la casa de subastas Christie’s, entre otros. Pinault creció sin una educación formal, pero “con una gran curiosidad”. Esta curiosidad lo llevó a estudiar arte y en 1980 a comprar su primer obra de arte: un cuadro del artista Paul Sérusier. Poco a poco comienza a descubrir el arte moderno hasta llegar al arte contemporáneo. Pinault declara que “no vive en la nostalgia del pasado y, por naturaleza, le interesa lo que sucede en nuestros días”. ¿Cómo colecciona? Se transforma en una persona que mira nuestra época desde el futuro y así trata de encontrar lo que vale la pena. Pinault se enorgullece de seleccionar personalmente las obras en los estudios de los artistas y de ser él quien ha construido su colección.

 

 

Al adquirir y remodelar Palazzo Grassi, en 2005, y Punta della Dogana, en 2007, François Pinault dejó claro a los venecianos que había llegado para quedarse. Su colección expuesta en las dos sedes es una de las más grandes colecciones de arte contemporáneo que se pueden visitar en Venecia. A pesar de su criticada preferencia por Jeff Koons, Pinault intenta mostrar un aspecto más amplio de su colección exhibiendo en sus dos museos venecianos a artistas como Felix Gonzalez-Torres, Marcel Broodthaers y Adel Abdessemed.

Las críticas y comparaciones con la Colección Peggy Guggenheim no pueden ser evitadas por los habitantes y turistas. Algunos pensarán que a la colección de Pinault le falta un carácter más personal, pues piensan que colecciona sólo “súper estrellas”, como Murakami y Koons. En cambio, la colección de Peggy les resulta una colección que muestra una historia, pues los artistas tuvieron una relación cercana con Peggy y no eran sólo negocios. Sin embargo, tanto Peggy Guggenheim como François Pinault son grandes ejemplos de un coleccionista leader que puede hacer mucho más por la carrera de un artista de lo que puede hacer un crítico o un curador de arte - como lo es Pinault para Koons y lo fue en su momento Peggy para Pollock.

 

 

En un momento de euforia del mercado como el que se está viviendo, la compra de una o más obras de arte de parte de un coleccionista conocido puede causar una reacción de “imitación en cadena” de parte de otros inversionistas. El coleccionismo de arte contemporáneo representa un fenómeno cada vez más teatral y espectacularizado; desencadenando cada vez más personas o empresas interesadas en sostenerlo; el apoyo del arte de parte de grandes marcas de moda como Prada y Trussardi, son un pequeño ejemplo del impacto del arte en el mundo contemporáneo. Así nos damos cuenta de la gran fuerza y triunfo que el arte contemporáneo representa  para muchos coleccionistas, inclusive jóvenes, una verdadera aventura intelectual y humana, un modo para enriquecer la propia existencia.

 


Referencias: