Los collages eróticos de Naro Pinosa que harán que cuestiones tu sensualidad más íntima

Lunes, 30 de octubre de 2017 16:24

|Andrea Fischer

Conoce las composiciones eróticas de Naro Pinosa que nos muestran una nueva perspectiva de la intimidad:


Sensualidad, fineza, elegancia, identidad de género, armonía con el entorno: sí, hablar de Naro Pinosa es hablar de rebeldía. En su obra no es difícil encontrar la conjunción armónica del cuerpo humano con su ambiente más primigenio: bien existe en una misma composición un busto que termina en el fleco de una ola fugaz, como en el rostro de una mujer que se ha abierto en flor. Es en estos límites estéticos dinámicos que apelan al carácter más sensitivo del ser humano es que este artista visual se mueve, como un péndulo constante, explosivo, efusivo.



A través de imágenes de dominio público —inmersas ya en el imaginario colectivo en tanto que forman parte de la iconografía pop— Naro Pinosa logra composiciones enigmáticas, que funden la anatomía humana con elementos del flujo inasible de la naturaleza. Se trata de un mélange visual que logra integrar con elegancia los recursos que el artista tiene a su disposición por medio de Internet. Es por esto que también ha hecho de las redes sociales su galería personal: un espacio abierto a la masa anónima de un público multidisciplinario, multi-óptico, multifacético, en cambio constante.



La fuerza sensorial tan intensa que proyectan sus collages ha provocado una onda expansiva en términos de seguidores en sus cuentas —todas públicas—, particularmente en Instagram: Pinosa se ha hecho de miles de seguidores desde que empezó su carrera en 2015, a consecuencia de una recesión laboral en España que lo mantuvo paralizado, pero con mucho tiempo para pensar en calma. Fue entonces que decidió explorar la vena artística que siempre había palpitado en él, pero que había tenido que dejar de lado para salir adelante de manera profesional.



Las composiciones de Naro Pinosa juegan con la orografía sensual de la piel. El suyo es un erotismo sugerido que se mimetiza en la conjunción armónica de obras helénicas con fotografía contemporánea. Es como si en la búsqueda de la psique humana tuviera que articular periodos históricos que podrían parecer antagónicos, casi negándose el uno al otro; sin embargo, logra una línea sincrética en ese encuentro, como un ensamblaje del tiempo inédito que se crea con la experiencia estética del espectador. Su osamenta está en Photoshop, y su basamento es el cuerpo humano ligado a todo aquello que lo rodea.




Tal vez sea esta misma fuerza la que atraiga a las personas: hay algo en el tono enigmático de sus personajes, en la gama furiosa de sus claroscuros, en la potencia contenida de su erotismo no-explícito que enajena al espectador de cualquier cosa que haga, y lo vuelca unívocamente al collage, y nada más que al collage; sin embargo, a pesar de la recepción tan poderosa que ha recibido en el ámbito público, muchas veces se ha tenido que parar en seco: el escándalo por una supuesta obscenidad lo ha limitado en términos de las actualizaciones que hace en línea.



A pesar de que las políticas de censura de las redes sociales no vayan acorde al contenido con el que publica, este artista valenciano abre una cuenta cada que le cierran alguna de las que ya tiene, son cuatro las veces que ha tenido que tomar estas medidas. Aunque ha decidido hacer de esta limitante una línea temática más: explorar los límites de lo aceptable —o en este caso, reprobable— ha sido un eje creativo en el que ha encontrado un terreno fértil para la sensualidad y su carácter intrínsecamente íntimo. Es una estética limpia, sobria y muy sensible: hace de las composiciones un espacio que compromete la realidad con sus fumaloras surrealistas, y la consolida con un soplo discreto que enfría al espectador y que remite al pensamiento romántico del siglo XIX. 




La agilidad visual, las imposiciones ridículas de la represión temática, el género, la sensualidad y el desempleo han hecho de la obra de Naro Pinosa una búsqueda polivalente y ominosa de la esencia del ser, que se expresa en los territorios que explora sobre la piel, ya sea animal, escultórica o humana. Naro Pinosa es inmersión, es resistencia, es la gota anterior a la que derrumba la tensión superficial del filo del vaso, es una estela que revienta.


La propuesta artística de Naro Pinosa responde muy bien al contexto histórico que le ha tocado: es inmediata, en tanto que puede encontrarse fácilmente en las redes; es dinámica, en la dimensión dialéctica de las actualizaciones diarias que hace a sus distintos perfiles; es atemporal, pues integra momentos aparentemente inconexos de la Historia del Arte, y los reúne en un instante creativo que impacta, que se impregna en la experiencia de la persona que se los encuentra, y que se queda ahí, como una nota sostenida que resuena en el silencio de una sala de conciertos vacía.





**


Existen obras de arte que cambiaron la forma tradicional de ver el mundo; por eso, conoce la historia de la vagina controversial que cambió la Historia del Arte y la manera de ver el cuerpo femenino.




Andrea Fischer

Andrea Fischer


  COMENTARIOS