El diseño arquitectónico es, como en la poesía, un juego de palabras que debe rimar, asombrar y “humanizar la naturaleza mecánica de los materiales”. Por eso, Frank Lloyd Wright afirmaba que un arquitecto “debe ser un gran poeta”, pero cuando a esta técnica se le suma la fotografía, esa capacidad de contar historias a través de imágenes, las narraciones visuales tienen el poder de crear la realidad de un mundo privado.
La arquitectura es un reflejo del pensamiento humano, una vocación que pocos siguen con el corazón. Pensar en arquitectura es pensar en comunidad, en desarrollo, mejora y estabilidad. Es tomar el diseño y transformarlo en algo increíble, funcional y práctico.
Ser arquitecto es hacer más que planos, es llevar a la imaginación más allá de los límites establecidos. Y ahora que sabes esto, la pregunta del siglo es ¿quieres ser arquitecta?
Debes saber que tienes que aprender a trabajar en equipo, no dudo que sola no puedas serlo, pero tendrás que redoblar esfuerzos y desgastarte un poco más si pretendes hacerlo. Tienes que aprender mucho del arquitecto como género.
Antes de eso, el gremio es fuerte y tendrás que capacitarte mental, espiritual y físicamente (sobre todo en tus habilidades artísticas). Prepararte para la competencia (si es limpia será mejor), para los triunfos y derrotas.
Se te cerrarán puertas (que se pueden traducir o interpretar en el número de apoyos con los que cuentes). Probablemente desconfíen de ti y subestimen tus capacidades, pero eso deberá ser un aliciente para fortalecer tu capacidad creativa al momento de ejecutar y proyectar. Tal vez rumoren sobre ti, pero solo tú sabrás el secreto de tu talento.
La competencia es dura: enseña y aprende a competir. A varios colegas les parecerá amenazante, pero si ellos tienen visión podrán encausarte y dejarse encausar para un objetivo en común: hacer arquitectura.
Esta profesión es una de las más nobles y bellas. Existe desde que el hombre comenzó habitar este planeta. Tu género ha conseguido abrirse camino con mucho esfuerzo. En la vida personal de las arquitectas, muchas han tenido historias con sus mismos compañeros; ubicadas por lo general detrás de ellos. Ellas han jugado un papel muy importante y en la mayoría de los casos no se ha reconocido su participación. Sin embargo, en otros no dudo que exista la adjudicación de toda la participación, una equivocación grave si la intención es restar la importancia a su género complementario.
Si tienes un brillo especial (que pienso cada una lo tiene) posiblemente algunos querrán llevárselo de manera errada: en un acoso, en un engaño (ilusión), en un plagio o en un hurto de triunfo. Este camino te irá abriendo al camino del éxito de ti misma. Como serás sensible, deberás fortalecer tu corazón y tu mente. Es como un deporte: tienes que entrenar ardua y disciplinadamente.
Apoya a tu género pero con cautela, ya que la misma mujer es tenaz y astuta por naturaleza. Cultívate en el espíritu para lograr talleres compuestos por ellas. Un equipo femenino es muy fuerte, cuando todas se ponen en sintonía. Somos complejas, precaución con ello en el trabajo de la proyección. Se necesita del apoyo de nuestro género, somos las mismas mujeres quienes a veces nos cerramos este camino.
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“La función de la arquitectura debe resolver el problema material sin olvidarse de las necesidades espirituales del hombre”, si estás en proceso de convertirte en arquitecta, te dejamos estas frases de arquitectura que te inspirarán a crear un espacio ideal.

