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El arte a tiros de Walton Creel

Arte El arte a tiros de Walton Creel

Cuando pensamos en armas de inmediato hacemos una asociación con conceptos como caza, violencia, destrucción o muerte. Las armas de fuego se han convertido en símbolo de agresión y su uso lo relacionamos con situaciones como la delincuencia o la guerra. Para la mayoría de las personas, manejar un arma implica poner en riesgo su propia vida; para Walton Creel manejar un calibre .22 significa: Producir arte a tiros.

 

 

Originario de Birmingham, Alabama, Walton Creel propone todo un concepto con su arte, no sólo es la innovación en su técnica sino, el cambio que maquina sobre la percepción que por convención social poseemos de las armas como objetos de aniquilamiento. Con su obra, Creel sugire una reflexión del arte al que estamos acostumbrados. 

 

 

Creel cambió el lienzo por láminas de aluminio, el pincel por un rifle calibre .22 y la pintura por las balas que dispara el arma, el resultado: Cuadros de animales a partir de balas que hacen de su trabajo un arte que deja rastros de pólvora.

 

 

“Cuando decidí que quería hacer arte con una pistola, no estaba seguro de qué dirección debía tomar. Yo sabía que no quería usar un arma simplemente como un acento al trabajo que estaba haciendo; mi objetivo era cambiar la imagen destructiva de la pistola para sustituirla por una herramienta de creación”.

 

 

Pero la elección de un rifle para crear sus obras no fue casualidad, Creel creció rodeado de armas; una situación que parecía impregnar su vida y la de muchos otros en Alabama. Siendo un adolescente, manipuló una pistola por primera vez, hasta que decidió dar un giro a su ambiente de armas incorporándolas en un proyecto puramente artístico.

 

 

“Tomé un lienzo, me dirigí a un bosque solitario y empecé a experimentar distintos métodos para incorporar las armas en mi arte, fue después de varias sesiones, desde distintos ángulos y distancias, cuando la técnica empezó a tomar forma. En concreto, fue al disparar muy cerca del lienzo cuando comprobé que el efecto del rifle se parecía más al de una taladro que al de un arma de fuego”. 

 

 

Antes de utilizar láminas de aluminio Creel había disparado su arte en lona, hasta que se dio cuenta que necesitaba un material más fuerte; una vez que adoptó el aluminio como el receptor de las balas, creó su primer cuadro; un ciervo con el que experimentó durante un año hasta perfeccionar su técnica. 

 

 

Para crear sus obras Creel comienza pintando las láminas de aluminio en color blanco (en las que se dibujará la silueta sombreada del animal) posteriormente, diseña el patrón a seguir y finalmente hace los disparos; como resultado de pintar el aluminio, el impacto de la bala crea una pequeña cantidad de pintura alrededor de ella, lo que “pinta” la imagen.

 

“Cada agujero de bala tiene planificado su lugar sobre el patrón, y si algo no sale conforme a lo previsto, lo normal es que la pintura se desconche y la imagen se estropee. Eso hace que deba disparar miles de veces en cada pieza y eso lleva su tiempo”, señala Creel. 

 

Para completar sus cuadros Creel tarda aproximadamente un año en crear animales como un conejo, una ardilla, una comadreja, un ciervo o un búho. 

 


Referencias: