El desayuno II, un menú de sensaciones corporales

El desayuno II, un menú de sensaciones corporales

Por: Abril Palomino -

Una mañana un grupo de jóvenes se junto para compartir el desayuno. Como parte de un acto artístico y social, decidieron contemplar y gozar sus cuerpos al natural


Miguel Casco, un prodigioso artista mexicano que ha diversificado su carrera en distintas ramas del arte, presentó en los últimos días del mes de noviembre su última pieza, la cual involucra las disciplinas de la danza, la fotografía, la música, el performance y la pintura: El Desayuno II, una obra que juega con conceptos tan seductores como el cuerpo, el amanecer y los alimentos.

  Relacionadosandra-hernandez-y-su-serie-cuarentona-en-cuarentenaarte'Cuarentona en Cuarentena', la serie fotográfica de Sandra Hernández

  Relacionadolas-malas-entrevista-con-camila-sosa-villadaletras'Las malas', una historia surrealista sobre las travestis en Argentina

Sobre el cuerpo y el goce se han realizado muchos estudios desde la perspectiva artística, pero honestamente nunca son suficientes. Sobre todo si estos mismos son interdisciplinarios. Miguel Casco, no contento con su primer Desayuno, concientizó que tenía que realizar otro al aire libre, de manera colectiva y a la luz directa del alba.

«La idea de El Desayuno comenzó en 2018, en ese entonces la producción fue muy precaria y sólo se pensó en la salida pictórica, de hecho, el disco duro que contenía esas imágenes se averió y solo pude producir 5 cuadros, además de los estudios pictóricos en pequeño formato. Para la producción de El Desayuno II, Andrea Garay sugirió explotar el potencial escénico-performativo y generar un evento que involucre un gran equipo y una gran logística. Todo esto sucedió a inicios de este año, sin saber que la contingencia sanitaria se nos vendría encima».

El Desayuno II, la obra de Miguel Casco

El Desayuno II es un proyecto artístico que coquetea con la experimentación social, con un equipo de más de 30 personas y bajo la dirección de Casco. Esta obra reta a los espectadores y a los participantes a presenciar un acto de completa entrega al goce; del cuerpo, del alimento, de la compañía y de la naturaleza.

El acto subversivo de compartir el desayuno sin ropa y de manera colectiva

La cita fue el 21 de noviembre a medianoche, en una casa de la ciudad de Cuernavaca, en Morelos, al centro de México. Participantes y espectadores se reunieron para recibir los primeros rayos del sol en completo ayuno, dispuestos a presenciar o formar parte de esta obra y experimento.

Como todo proyecto planeado para el 2020, El Desayuno II se vio afectado seriamente por la pandemia del coronavirus, por lo cual tuvo que sufrir de algunas adecuaciones propias al proyecto original, en el cual se contemplaban más participantes, más ensayos y una mayor interacción con los espectadores. Algunos miembros del equipo, tomaron esto como una oportunidad, así lo pensó Catalina Navarrete, productora:

«A mi parecer la afección de la situación pandémica fue positiva en algún aspecto para esta obra, por un lado fortaleció el impulso de llevarlo como agradecimiento por seguir en vida, por otro lado como aspecto de resiliencia ante el distanciamiento social, desvaneciendo la idea de que estar en contacto nos enferma. Si bien la decisión de que sucediera en el presente marco temporal es un riesgo, el atrevimiento voluntario de todos los participantes afirmaba la actitud optimista del equipo creativo y técnico.  Personalmente y durante el aislamiento, tuve la atención muy dirigida a la transición de luz solar en mi casa, por lo que la influencia de este elemento como objeto de estudio en esta actividad performática, fue una de mis motivaciones por ser partícipe de cómo tangibilizar la idea».

El Desayuno II

El Desayuno II tuvo la particularidad de financiarse parcialmente gracias a una plataforma de fondeo colectivo; Kickstarter, que en los últimos años se ha vuelto una herramienta mercenaria, si bien no toda la producción dependía de este fondo, fue un gran apoyo para el desarrollo del proyecto, Miguel Casco reconoce y agradece el apoyo recibido por parte de la propia comunidad:

«Creo que estas plataformas son necesarias debido a la comodidad y dinámicas de la misma para la recolección de fondos y entrega de recompensas. Aquí quiero señalar que este proyecto se fondeó enteramente por la venta de obra de arte, la mayoría de las recompensas incluía una reproducción de alta calidad de los cuadros de El Desayuno I, así como una serie de productos derivados de mi producción pictórica. Por lo que AGRADEZCO ENORMEMENTE a cada una de las personas que se sumaron al proyecto adquiriendo estos productos».

Miguel Casco

En El Desayuno II se encuentra un guiño especial a aquellas grandes comilonas orgiásticas de la antigua Roma, en donde se celebraba el placer absoluto compartiendo la comida, la bebida y el arte al calor de los cuerpos humanos. La diferencia es que aquí existe una dirección estética y experimental, llevada a una integración de conceptos más profundos.

«Claro, la obra del pintor francés William Adolphe Bouguereau. En específico el cuadro “La juventud de Baco”, donde existe un toque anacrónico respecto de los personajes y su entorno. Fuera de la recreación pictórica, escultórica y escenográfica de los mitos grecolatinos, el pensar la celebración de la vida a partir de una desnudez compartida que roza lo decadente fue lo que me inspiró y quise retratar».

Comentó Miguel Casco, sobre las influencias de esta obra.

«También, esa decadencia que trastoca las texturas se refleja en las pinturas de Monica Cook, artista norteamericana de la cual he seguido su trabajo. Y, recientemente, la corporeidad y lo sublime en el trazo dancístico de los cuerpos que reflejan la obra del coreógrafo belgo-francés Damien Jalet, fue lo que me impulsó a producir este acto performático - dancístico - fotográfico - pictórico».

Manjares de  comida, bebida, cuerpos desnudos al aire libre, todos componentes naturales, desafían el aislamiento, que, sin metáforas todo el mundo conoce. El acto de recibir una mañana, contemplar el amanecer en compañía, es un privilegio que en nuestros días, pocas personas pueden concientizar y agradecer. Las vidas agitadas y mundanas hacen que las personas olviden que cada amanecer es la oportunidad de un nuevo comienzo, de un nuevo ciclo que puede romper con cualquier monotonía. Mientras que el desayuno es un ritual sagrado que carece de horario, que se adapta al tiempo de cada persona, y nuevamente, es un acto que inconscientemente honra a la vida, al cuerpo y a los alimentos con el placer. 

  Relacionadopoemas-de-nahui-olinletrasPoemas de Nahui Olin, la mujer más libre y apasionada del arte mexicano

  Relacionadola-amistad-entre-remedios-varo-leonora-carrington-y-kati-hornaarteLas tres brujas: la amistad entre Kati Horna, Leonora Carrington y Remedios Varo

Es importante hacer mención de todo el equipo que formó El Desayuno II, el cual dio todas las facilidades con la mejor actitud a Cultura Colectiva para la elaboración de este artículo:


El Desayuno II Miguel Casco

El Desayuno II logró trascender en los participantes de la obra de una manera artística y personal. Al ser interrogados sobre los conceptos y planteamientos que surgen antes y después de la obra, existió un fuerte agradecimiento por haber sido parte de esta obra, además de las reflexiones dentro de sus propias disciplinas y la actividad colectiva.

Mientras tanto, no queda más que esperar por la producción pictórica que surgirá a partir de El Desayuno II, a cargo de la mano de Miguel Casco. Para conocer más de su obra y proyectos futuros puedes dar click aquí.

*Todas las imágenes son cortesía de Miguel Casco

También te puede interesar:

El grotesco e incómodo arte del cantante más enfermo del metal

Este cuadro estuvo expuesto al revés en el MoMa y nadie se dio cuenta

Tela de mármol: 9 esculturas que representan el clímax del hiperrealismo

Referencias: