El símbolo del diablo en diferentes pinturas del arte
Arte

El símbolo del diablo en diferentes pinturas del arte

Avatar of Alejandro I. López

Por: Alejandro I. López

6 de julio, 2016

Arte El símbolo del diablo en diferentes pinturas del arte
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6 de julio, 2016



En la tradición cristiana, todas aquellas cosas que no pertenecen a los mandatos de Dios y van en contra de su voluntad, plasmada en las normas que dio a los hombres, son conocidas como pecados. El pecado original es el punto de quiebre en el ideario cristiano de la divinidad del hombre y la mujer. A partir de que Adán y Eva probaron el fruto prohibido, una mancha indeleble cayó sobre la humanidad, un estigma que trajo consigo la expulsión del hombre del paraíso y con ello, su mortalidad y todos los sufrimientos que esta tradición conlleva.

Opuesta a la figura de Dios, aparece la del diablo. A partir de la relación de estos dos seres, se forma el binomio que diferencia el bien y el mal, la luz y la oscuridad, el cielo y el infierno. La historia del arte tiene una unión inexorable con la representación sacra y religiosa, especialmente en Occidente con la irrupción del cristianismo que dominó desde la caída del Imperio Romano y hasta el siglo XVII.

Desde finales del Medioevo, la forma de aparición del mal encarna muy distintos personajes y formas, dependiendo de su autor y la concepción religiosa que tiene sobre los entes demoniacos. En el arte medieval, la caracterización del diablo es un tema tabú que difícilmente aparece en la pintura; sin embargo, a finales del siglo XVI y con la llegada de la Edad Moderna, el simbolismo alrededor de Satanás adoptó dos vertientes: en primer lugar, la concepción clásica de un ser humanoide, con patas de cabra, cuernos y cola, comúnmente disfrazado, que trata de convencer a la población de faltar a la voluntad de Dios y sucumbir a alguno de los pecados capitales.

Hendrik Goltzius (1595) simbolo del diablo

Una representación exacta de tal es la obra de Hendrik Goltzius (1595) sobre el matrimonio. En ella, un hombre y una mujer celebran su unión marital frente al mismo Lucifer, que hace de juez y cierra el trato. El demonio posee las características antes mencionadas, pero tiene un elemento representativo de lo que según la moral cristiana, no debe ser el matrimonio: tiene senos femeninos desnudos que invocan a la lujuria.

La segunda caracterización simbólica del diablo en este periodo es a través de la representación de las bestias mencionadas en el libro del Apocalipsis. En este grabado de autor desconocido, realizado entre 1590 y 1605, el bien es representado como una mujer coronada que sostiene un cáliz sobre una bestia de siete cabezas con rasgos de leopardo y león. La mujer lleva la etiqueta "Roma", mientras la bestia es el Imperio. Frente a él, el dragón de siete cabezas y diez cuernos que ruge con fiereza es la representación de Satanás. 

1600 desconocido simbolo del diablo

Otra representación es la de Martino di Bartolomeo en "La leyenda de San Esteban", donde hace patente el mito europeo de los niños cambiados por criaturas fantásticas y misteriosas, como trolls, hadas y elfos, a finales del siglo XV. La tradición cristiana presenta un giro a la leyenda y crea un demonio con las características patas de cabra, cola y cuernos, pero en esta ocasión tiene alas. El demonio roba a un niño y en su sitio deja a una criatura demoniaca.

San Esteban Martin di Bartolomeo (1595) simbolos del diablo

Durante el Renacimiento, el arte se concentra en la representación de la anatomía humana y el símbolo del mal aparece antropomorfo. En "La caída del Hombre, pecado original y expulsión del paraíso "(1509), de Miguel Ángel, que forma parte de los frescos de la Capilla Sixtina, el demonio aparece con forma humana y animal. En el lado izquierdo de la obra, Adán intenta alcanzar el árbol de la Sabiduría, mientras Eva se estira para recibir la manzana, símbolo por excelencia del pecado original. Lucifer está en lo alto de un árbol con el cuerpo femenino hasta las rodillas. Sus extremidades inferiores se convierten en un cuerpo de serpiente, enroscado en el tronco. Acto seguido, un ángel expulsa al primer hombre y mujer del Paraíso. Sus rostros ahora lucen demacrados, avergonzados y llenos de pesar por el pecado que cometieron.

miguel angel simbolo del diablo

En el Romanticismo temprano, Francisco de Goya retomó la estética popular de finales del Medievo para simbolizar al diablo en "El aquelarre" (1797-1798). La obra capta el momento en que un macho cabrío lleva a cabo el ritual de oscurantismo en medio del círculo que completan mujeres viejas y demacradas, reconocibles como brujas, que llevan consigo la ofrenda de niños para el Gran Cabrón. La presencia del demonio es dominante e imponente, mientras mueve sus patas delanteras a la luz de la luna y recibe la atención de todos a su alrededor.

el aquellarre goya simbolo del diablo

La representación de Henry Fuseli en el mismo periodo artístico varía notablemente del simbolismo animal de Goya. El pintor suizo caracterizó al demonio con una vieja creencia popular de la Edad Media, el incubus es un ente demoniaco de sexo masculino que se posa sobre la víctima mientras duerme. En ocasiones, puede tener relaciones sexuales con la mujer para tratar de concebir a un niño poseído o bien, tener consecuencias fatales para la salud. Fuseli plasmó en un par de ocasiones el momento en que uno de estos seres oscuros se coloca sobre una doncella durmiente. La primera representación de este ente se hizo en "La pesadilla" (1781), en el que se ve a una mujer en su lecho mientras uno de estos seres, de corta estatura y rasgos monstruosos, se mantiene sobre su vientre.  

incubus marca del diablo

La segunda versión de "La pesadilla" (1790) del mismo pintor, mantiene elementos similares. La mujer yace dormida mientras el incubus, con rasgos más oscuros, se posa sobre su pecho. El caballo de la primera representación adquiere un tono fantasmal y es más notorio. La obra lleva por título original "Nachtmahr", el nombre del caballo de Mefistófeles, el demonio del folklore alemán. Una versión más de la pesadilla, en esta ocasión de Nikolaj Abraham Abildgaard en 1800, mantiene la esencia de la pintura. En esta ocasión el diablo se posa sobre el cuerpo desnudo de dos mujeres dormidas.

fusil 1790 simbolo del diablo

incubus nikolaj Abraham Abildgaard 1800 simbolo del demonio

En la mayoría de los casos, la representación simbólica del demonio en la pintura va acompañada del recordatorio de la moral cristiana en la sociedad. Sean manzanas, serpientes, cabras o criaturas míticas, el significado está intrínsecamente relacionado con el triunfo del bien sobre el mal, la realización de los pecados y la desobediencia o falta de fe en Cristo. Si buscas una descripción de las obras en las que el simbolismo del mal es encarnado únicamente en la figura del diablo, no dejes de leer Morfologías del mal, el diablo en la historia del arte. La figura del mal se ha hecho presente en la antigüedad, mucho antes de la influencia del cristianismo, proveniente de la cosmovisión de culturas milenarias. Descubre la representación del mal en épocas pasadas leyendo acerca de los 6 demonios que atormentarán tus noches a partir de hoy.







Referencias: