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Conmovedoras fotografías de los desafortunados que aún tienen fe

Conmovedoras fotografías de los desafortunados que aún tienen fe

Conmovedoras fotografías de los desafortunados que aún tienen fe

Es probable que tengas un techo a donde llegar a dormir y cubrirte del frío, una o varias porciones de comida en tu cocina, ropas para cubrirte y algunas monedas en el bolsillo. ¿Te sientes afortunado? Pues deberías hacerlo. Tan sólo en el 2014 se calculó que en México hay casi 10 millones de personas sin hogar y por obvias razones sin ninguna de las necesidades básicas cubiertas. Ya no se trata de pensar en lujos, caprichos o comodidades, sino en los elementos para tener y mantener una salud promedio; por ende lograr la felicidad que todos merecemos.

Aquí y en muchas partes del mundo la esperanza de tener un hogar se aleja cada vez más de los millares de personas que por techo tienen únicamente el firmamento y por cama el frío del pavimento. Juzgarlos y culparlos por vivir en esas condiciones sería lo más sencillo, pero ninguno de nosotros se ha tomado el tiempo de cuestionarlos para comprender el origen de su desgracia. Si lo hiciéramos sabríamos cómo y por qué llegaron ahí, quiénes fueron y cómo logran despertar cada día.

Además de su pasado, entenderíamos con qué ojos ven la vida, qué los hace aferrarse a ella y cómo logran no perder la esperanza. Aunque no todos se encuentren en la misma situación, los retratos de Paul Hynes-Allen dicen mucho sobre aquellos que aún conservan fe en su alma desgastada. En los ojos de estas personas aún se enciende una tenue flama que los ata al presente, pero que también está a punto de extinguirse.

“Beautiful Beggars” es una serie en la que el fotógrafo inglés trabajó algunos meses. Los rostros de algunos indigentes de Berlín, Alemania, son la consumación de su estética. Al artista siempre le ha interesado capturar el rol masculino, pero no como el más fuerte, sino como la víctima de muchas situaciones. Con el objetivo de crear empatía entre sus fotografías y el espectador, Hynes documenta la angustia de la marginación social.

Ya son varios los artistas que analizan y admiran el trabajo de Hynes, por ejemplo, Bruce Gilden, fotógrafo neoyorquino consagrado y reconocido por sus retratos callejeros. “Al final quedas fascinado por lo que vive afuera de la imagen. Es una perfecta composición de un hombre hipnotizado por lo que pasa arriba de él y vemos la luz reflejada en sus ojos. Hay algo sumamente espiritual, esperanzador que rodea la imagen. Es una imagen cautivadora e intrigante…”, comentó Gilden sobre “Beautiful Beggars”en una entrevista.

Su proyecto también ha sido juzgado como pretencioso y/o morboso, pues la forma en la que expone la realidad marginal es única. Por otro lado, es triste enfrentar los rostros desencajados de estos hombres; mismos que en su piel blanca y ardida por el frío aire berlinés llevan tatuado el infortunio. Esta serie de barbas blancas y labios secos eclipsa a través de su sinceridad. No se trata de ningún montaje, no hay rasgos de maquillaje, ni es parte de una actuación. La expresión de la pérdida en estos retratos es la más franca de nuestro presente.

Mendigos, vagabundos, indigentes, pobres, no importa como los llames, todos ellos están en una situación que ninguno podemos siquiera imaginar. Si salieras con una cámara a disparar cada vez que te encontraras con una persona sin hogar lo que capturarías estaría muy alejado de la esperanza, la fe o la extraña calidez que en la mirada de estos hombres aún se esconde.

Es por esa misma razón que “Beautiful Beggars” se ha convertido en una serie atípica que sobresale del contexto cotidiano. “Mendigos Hermosos” es una obra que toca el alma para hacernos reaccionar. Olvidamos valorar lo que somos y poseemos con facilidad y mirar a nuestro alrededor para darnos cuenta del dolor y la penuria ajena es cada vez más improbable. El trabajo de Hynes nos regresa esa humanidad, al sensibilizarnos para recordar lo afortunados que somos y lo incongruente que resulta perder la fe; si estos hombres aun la conservan, nosotros no tenemos ningún motivo para perderla.

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Referencia y fotografías:

Paul Hynes-Allen. BA (hons) Photography

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