Ilustraciones de cómo una mujer disfruta del placer y los orgasmos

Martes, 12 de septiembre de 2017 18:21

|Diana Garrido


Afortunadamente, el Internet es libre, abierto y, en cierto modo, gratuito, por lo que es fácil crear arte y subirlo con un par de movimientos, al finalizar pareciera que hay una exposición preparada. Con todo el apogeo de las fotos de desnudo, hay también artistas que realizan pinturas en las que el sexo y el arte acompañan su creación o son incluso el tema central, porque si de cuerpos al descubierto se trata, qué mejor que sean óleos y no una foto mal encuadrada.




Nude es un término muy común en la cotidianeidad del Internet. Entre torsos desnudos de mujer, la parte delantera de un chico al descubierto o alguien tocando su cuerpo con particular alegría podemos encontrar una gran variedad de ángulos, efectos, iluminación y composición. Sin embargo, ninguna pareciera transmitir algo más que deseo, a pesar de que hay quien considera que un desnudo, en la actualidad, siendo tan común en el lenguaje moderno, es una expresión artística que puede ser comparada con la genialidad de los desnudos de la Antigua Grecia, del Medievo o del Barroco.




¿Cómo es que un cuerpo exhibido en la "privacidad" de un chat (por raro que suene) tiene el nivel artístico que el “David” de Miguel Ángel? Quizá no es la misma técnica y mucho menos la misma concepción de un desnudo artístico, pero en ambos hay un común denominador: la seducción y la provocación. Dejando de lado el tema de la incitación sexual, provocación se refiere a una forma de alterar a la sociedad de manera que haya un sobresalto ante el cuerpo al natural y que sea una forma de gritarle al mundo que éste tiene derechos y uno de ellos es la libertad.



El nude art, como suele llamarse, tiene su origen en Grecia y servía para acentuar las cualidades de la belleza masculina y femenina, así como otros tópicos propios de la raza humana; lo mismo en su siguiente período de gloria como lo fue en la Edad Media con el regreso del estudio del cuerpo y la exaltación del mismo en el arte renacentista y así se fue dando poco a poco en las diversas corrientes, como el Barroco, explorando otras formas mucho más relajadas y comunes de ver y entender el cuerpo humano, así hasta llegar al modernismo con figuras más abstractas y menos definidas, pero quizá con más carga simbólica como con el expresionismo abstracto y posteriormente en el arte contemporáneo con la inclusión del cuerpo desnudo en performances y shows en los que se deja ver la anatomía tal cual es.



Entonces, con toda esta evolución de la mujer y el hombre desnudos en el arte, cada vez más cotidiano y menos morboso, ¿se pueden considerar a las selfies sin ropa como una expresión artística? La Saatchi Gallery de Londres lo cree, puesto que son una extensión del autorretrato, entonces, con un medio de difusión como el Internet y nuevas formas del arte y la cultura podemos hacer de un simple nude una gran pintura, digna de ser exhibida junto a “Betsabé ” de Rembrandt o “Las tres Gracias” de Peter Paul Rubens.


Por ello existen cuentas en Instagram, principalmente, en las que permiten que el desnudo sea exhibido de manera normal, pero agregando un toque que le dé un poco de sentido a un par de senos en perfecta condición o a un pene firme. Por esto, la artista Mateja Petkovic, que se hace llamar en las redes sociales Senior Coconut, hace gala del talento artístico que posee, así como del cuerpo de un ser humano que considera perfecto: el de la mujer, mismo que retrata a través de sus pinceles y colores virtuales enmarcando toda la sensualidad y erotismo que una figura femenina puede representar, pero inmersa en situaciones usuales para el público millennial, mismo que es un ávido consumidor del Internet y todo lo que tiene para ofrecer. Dichas etapas se refieren a actos, casi tan narcisistas que caen en la adulación de cada sujeto a nivel individual. La periodista Alma Delia Murillo le llama "masturbación de la identidad" y es llevar la vanidad al grado de exhibir de más.



Senior Coconut ha realizado sus óleos "masturbando la identidad", exaltando lo narcisista de una fotografía y regresando al verdadero sentido del cuerpo en el arte, es decir, aquel que es transgresor y provocativo, pero con líneas y colores mucho más pesadas e indefinidas, para que cada espectador se sienta parte de su obra y su técnica, que se identifique con cada una de ellas e incluso le dé su propia identidad. Así, Mateja Petkovic pinta una serie de óleos en los que muestra mujeres completamente desnudas dando solución a sus placeres, a los más oscuros y sexuales, mismos que no hay necesidad de ocultar, no en la era de la hipermedia.




Entonces, con cuadros digitalmente elaborados, la artista de origen alemán se atreve a reivindicar el nude art, mismo que poco a poco se iba quedando atrás gracias a la frecuencia de los desnudos en los medios. Ella, con técnicas netamente digitales, ha creado su propia corriente artística en la que al mismo tiempo deja de lado el desnudo como un instrumento de represión femenina o como una concepción de deidad y divinidad que puede haber; más bien se presenta como un cuerpo normal que busca placer sin importar si es joven o no, si es religiosa o se entrega a la promiscuidad. Ella sabe que las mujeres son libres y en la actualidad lo son aun más, en especial con el conocimiento del cuerpo y la necesidad de amor propio, porque ¿quién más apto que una misma para saber qué gusta y qué no, de qué manera y por qué de determinada forma?



Así, Mateja Petkovic logra crear esas selfies que tanto gustan en obras de arte que le dan un valor más alto y, por supuesto, un significado más profundo que podría empatarse con el que le dio en su tiempo Miguel Ángel o Egon Schiele. Disfrutar del placer propio y de un momento a solas con el cuerpo puede ser la experiencia más fascinante y satisfactoria en la vida de una mujer. Por ello, si quieres conocer sus obras, visita su cuenta de Instagram, en la que podrías encontrar solución a tus deseos más profundos.


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Erotismo, sensualidad y fantasía en ilustraciones que te estremecerán al igual que las fotografías vintage que han incomodado a muchas personas por mostrar la sensualidad femenina de manera incómoda.

Diana Garrido

Diana Garrido


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