12 provocativas ilustraciones de mujeres y hombres explorando en lo más profundo de sus cuerpos

Miércoles, 14 de febrero de 2018 18:02

|Carolina Romero

Intenta ver estas pinceladas sin sentir que tu sangre hierve.



En algún momento morirás... mientras tanto tu única tarea es disfrutar de los placeres de la vida sin preocuparte por nada más. Algo así pensaba el filósofo Arístipo de Cirene, para quien el bien supremo es el placer; debido a que las sensaciones son el único medio por el cual tenemos alguna certeza del mundo, es a través de ellas —y sólo por ellas— que debemos vivir.


Como consecuencia aparece una vida de libertad absoluta y desenfreno. No hay límites ni fronteras: todo está permitido. Así, entre colores vivos donde sobresalen los contrastes de azules y rojos, estas acuarelas demuestran lo más bajo de las pasiones humanas. No hay distinción entre las preferencias sexuales, posturas ni convenciones. Parece que todo el imaginario reprimido se condensa en un sólo momento.





Imágenes en movimiento, pinceladas suaves pero –al mismo tiempo– potentes y escandalosas. El deseo se desborda en cada una de estas pinturas. El fondo blanco contrasta con los trazos, lo que los hace más fuertes aún. Hombres y mujeres se vuelven indistintos: ambos buscan el placer por sí mismo, sin importar las ataduras ni los prejuicios. No cuenta el pasado de sus amantes, tampoco el después: lo único que permanece es un eterno ahora ebullecente y vaporoso.


Los cuerpos se unen y comienzan a buscar la forma de explotar.






Algunos gestos de sumisión completan los radiantes cuadros, pero no se trata de un sometimiento real, sino de un juego donde ambos saben cuál es su papel, mismo del que disfrutan en complicidad silenciosa. Para ninguno de ellos es secreto cuál es el sentido de estar ahí. Sin que existan reglas escritas o un convenio firmado por las partes, es del conocimiento de ambos proveer de calor y caricias al otro, mientras que éste se entrega por completo como arrojándose a un abismo.


Quizás esté mal, tal vez desobedezca todas las buenas costumbres y el planteamiento moral de los practicantes, pero eso es lo de menos. No es una preocupación, o por lo menos no en ese momento. Durante el encuentro no existe más un “afuera” que condicione la vivencia del momento. Todo ahí es es una especie de exploración de los instintos para rastrear hasta dónde llega la inmensa necesidad de sentirse satisfechos.







Estas ilustraciones pertenecen a Watercolor Porn, una cuenta de Instagram donde podrás encontrar más acuarelas como éstas.


La provocación y el desafío que implican nos hacen quedarnos un par de minutos observándolas. Es impresionante ver cómo a partir de una mezcla de colores y unas cuantas pinceladas la imaginación comienza a agitarse, pues tal es el poder de la pintura y la sensualidad.


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Carolina Romero

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