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Influencia prehispánica en la obra de Diego Rivera

Arte Influencia prehispánica en la obra de Diego Rivera

Algunas de las obras de Diego Rivera cuentan con influencia prehispánica como las que se encuentran presentes en Palacio Nacional y en el Teatro de los Insurgentes, en ellas, el muralista mexicano retoma tradiciones y costumbres mexicas.

 

"Diego Rivera y la Arqueología Mexicana. La raíz Profunda", de Francisco González Rul, es un artículo en el que el autor analiza la obra que Rivera realizó en sitios como el Centro Médico La Raza, el Estadio Universitario México 68 y varios más.

 

 

El muralista tenía una gran afición por coleccionar todo tipo de piezas y objetos prehispánicos. Reconstruyó dentro de sus murales las ciudades de Tlatelolco y Tenochtitlán, como parte de los trabajos que inició en 1941 en el patio central de Palacio Nacional.

 

Rivera retrató en gran medida parte la fisionomía, vestimenta y sobre todo la arquitectura de las civilizaciones indígenas, destacando la reconstrucción de la isla de México, a través de las ya mencionadas ciudades de Tenochtitlán y Tlatelolco, presentes en los corredores centrales del patio de Palacio Nacional.

 

 

Para la elaboración de éstas, Rivera tomó en cuenta algunas descripciones realizadas por cronistas como Cortés, Bernal Díaz del Castillo, García Cubas y Justino Fernández, las cuales mezcló con otros datos históricos, arqueológicos y etnohistóricos de su época, a fin de asentar las bases de la reconstrucción "hipotética" del Valle de México.

 


Referencias: