PUBLICIDAD

ARTE

La colección secreta de arte de Michael Jackson



La megalomanía de algunas personas no tiene límites. Durante la noche del 18 al 19 de julio del año 64, el emperador romano Nerón mandó incendiar toda la ciudad de Roma por nueve días para poder cumplir su sueño de erigir un enorme palacio en la cima del Esquilino. La construcción conocida como "La casa dorada" era ahora lo más impresionante que existía en el imperio, sólo opacada por una estatua de 36 metros de altura que representaba al gobernante en forma del dios Sol; este complejo era lo único que brillaba ante una ciudad convertida en cenizas.



Es increíble lo que la fama puede hacer. Algunos artistas y personalidades comienzan a levantar altares para sí mismos cuando se dan cuenta de que el mundo no puede adorarles más, lo hacen como una muestra del amor que los demás les han negado o que simplemente son incapaces de brindarles. Sobran nombres para ejemplificar esta forma de comportamiento aunque, sin duda alguna, la persona que se lleva el oro en esta categoría es Michael Jackson.



Neverland es apenas una muestra de la superioridad que él mismo asumió, tanta, que tuvo que crear un mundo en el que todos sus sueños y complacencias fueran cumplidos a cualquier hora del día sin importar lo ridículas que éstas pudieran llegar a ser. Un zoológico, un parque de diversiones; todo el rancho era una extravagancia que sólo podía haber salido de la mente del afamado rey del pop, no obstante, nadie estaba preparado para lo que sería revelado en la subasta llevada a cabo el 28 de noviembre de 2016.



Dentro del lote de objetos personales pertenecientes al autor de "Thiller", apareció una serie de cuadros que sólo podemos catalogar como curiosos... y al mismo tiempo perturbadores. En cada pintura que conformaba la colección, aparecía el mismo Michael retratado de diferentes maneras, desde Camelot hasta Peter Pan, una a una retratan el mundo dentro de la mente del artista.







La mayoría de los retratos fueron obra de un solo hombre: David Nordhal. Desde 1988, año en el que recibió el primer encargo directamente de Jackson, comenzó a trabajar en los retratos que conforman la serie, por cada uno de ellos recibió aproximadamente 150 mil dólares; basta decir que gracias a estas comisiones, el artista logró convertirse en millonario.





Otros artistas que también colaboraron en la formación de esta curiosa colección fueron Ralph Wolfe Cowan y Leon Jones Wolfe, éste último asegura que tuvo que corregir el cuadro en el que Michael aparecía en armadura ya que en lugar de un mono había pintado un perro; ante esto las únicas instrucciones fueron "No me gustan los perros, me gustan los monos".



Justo cuando pensábamos que este hombre no podía sorprendernos más, aparecieron estas pinturas para demostrarnos lo equivocados que estábamos. Cualquiera que haya sido su intención, no podemos negar que ese estilo kitsch y misterioso que las caracteriza, las convierte en piezas invaluables que, de cierta manera, nos encierran en su estética de fantasía.



*

Fuentes:

Cultura Inquieta
Exta.ec

Podría interesarte
Etiquetas:arte moderno
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD