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Las matemáticas de la estética

Arte Las matemáticas de la estética

 

Cuando vemos algo y decimos que esto es bonito, lo hacemos por que nos produce un sentimiento o porque algunas de sus características nos llama la atención y nos parece atractivo desde un punto de vista estético. Sin embargo, no calculamos la belleza de manera cuantitativa. No diríamos “creo que esto tiene un 9 en belleza”, en el mejor de los casos hacemos escalas jerárquicas, para poder decir que una cosa es más bella que otra.

 

Por otro lado, las matemáticas buscan definiciones y patrones. Para ella no es aceptable postular que algo es bello si no existe una definición previa de “belleza” o una de “estética” a la cuál se adapte el objeto en cuestión. 

 

 Aquí empieza el juego. ¿Cómo podemos definir la estética desde las matemáticas?

¿Qué tipo de patrones sigue la belleza?

Un primer acercamiento teórico es considerar que el principio de la belleza surge desde un sentimiento, entonces la manera se encuentra directamente ligado al espectador y al origen del mismo. Es a partir de aquí que algunos piensan que las proporciones que encontramos estéticamente agradables coinciden con las proporciones del espectador. Leonardo Da Vinci es uno de los pensadores que más desarrollo esta visión y su trabajo definitivamente responde a estos planteamientos.

 

En el "Hombre Vitrubio" Leonardo encontró un patron de proporciones en el cuerpo humano.

 

Otros de los pensadores que desarrolló una teoría sobre las proporciones en la estética fue Fibonacci, quien propuso una fórmula que coincide con el comportamiento de la naturaleza en muchos casos.

 
 
 

 

Fibonacci obtuvo una razón constante resultante entre el largo y el ancho de un rectángulo de manera que cualquier largo de los rectángulos, divididos por su ancho correspondiente arroja el mismo número.

 

En una fórmula matemática se entiende de la siguiente manera x/1= x/(x-1) Este número es 1.6180… o phi (ojo no es Pi). Curiosamente Da Vinci encuentra este mismo número en el Hombre de Vitrubio, a la cual denominó proporción aurea.

 

 

Pareciera que estamos alejados de comprender el arte y la estética del mundo desde esta perspectiva. Sin embargo, si volteamos a nuestro alrededor podemos encontrar que estamos rodeados de estos principios.

 

Las tarjetas de crédito, televisiones, computadoras y otro objetos de nuestra vida cotidiana coinciden con la proporción aurea y por lo tanto podemos relacionarnos de esta manera de forma más natural pues respetan las proporciones de nuestro mismo cuerpo y de la naturaleza en sí.   

 
 
 

 

 ¿Qué hay de los patrones?

Gauss, uno de los más grandes matemáticos de toda la historia, fue responsable de desarrollar la función de distribución normal, que explica el patron que llevan la sucesión de fenómenos.

 

El teorema central del límite y la ley de los grandes números concluye que cualquier cosa en el mundo se distribuye de manera normal, con cierta media y varianza. Todas las cosas, sin importar qué suceso implique, se van a distribuir eventualmente de la misma forma.

 

 

 Tenemos ya dos acercamientos hacia una definición de estética desde el punto de vista matemático. Por un lado, las cosas bellas dependen de la proporciones del espectador y desde su naturaleza y, que todas las cosas tienden a distribuirse de la misma manera a través del tiempo.

Aquí un video que explica este teorema.

 

 

 

 

 

 

 

 

 


Referencias: