Las mujeres que se convirtieron en el emblema de lujuria y ambición

Las mujeres que se convirtieron en el emblema de lujuria y ambición

Por: Roberto A -



La mujer fatal en el imaginario colectivo es el arquetipo de una femineidad arraigada en la lujuria y la ambición; su pecado fue desafiar los constructos falocéntricos y por tal rebeldía, fueron representadas en la iconografía y las letras como hechiceras, demonios y prostitutas.


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Esa fascinación por la mujer fatal tuvo su aparición en el siglo XIX, cuando el escritor irlandés George Bernard Shaw usó el concepto de "
femme fatale" para describir en sus novelas a las mujeres con coraza de acero.

Este tipo de mujer surgió en los hilos de la Revolución Industrial, que se caracterizó por el incremento de la población en las urbes y con esto, la demanda sexual. Las prostitutas ejercieron el rol de entes malignos que a través de su cuerpo propagaban la sífilis a los “incautos hombres”. A consecuencia, la mujer fatal se convirtió en emblema de enfermedad y maldad; su rol dentro de la cultura se plasmó en las obras literarias de autores como Théophile Gautier en "Una noche con Cleopatra" y John Keats en su poema 'La Belle sans Merci', en lo cuales ambos expresan el amor fatídico.


mujeres fatales


Veneno de la antigüedad

eva y adán


Según la leyenda judía, después de que Dios creara a Adán, hizo del mismo polvo a Lilith, mujer que se sublevó contra el poder patriarcal y huyó a las orillas del Mar Rojo para fornicar con demonios. El mito de Lilith se encuentra en textos babilónicos que la describen como un ente maligno que devora recién nacidos y atormenta a mujeres embarazadas, mientras que a los hombres los seduce en sueños eróticos para extraer de ellos su semen y procrear demonios. Asimismo, Eva encarna el arquetipo de la seducción, pues a través del lenguaje condujo a Adán a probar del fruto prohibido. Tomás de Aquino, quien fue uno de los padres del cristianismo, afirmó lo siguiente: 
“Los demonios adoptan forma de mujer y roban el semen de los varones humanos para engendrar seres diabólicos”.


Lilith


Salomé es otro de los personajes fatídicos de la biblia, ella se envolvió en la magia erótica y entre su danzar y velos de lujuria conquistó a Herodes para así pedir la cabeza de Juan el Bautista. Fue inmortalizada en obras pictóricas de artistas como Tiziano, Henri Regnault, Federico Beltrán Masses y Gusteve Moreau; además de inspirar al escritor Oscar Wilde a escribir en 1891 "
Salomé", libro que se convirtió en un clásico de la literatura universal.  

Salomé


En 1866, Jean León Gérome pintó a "
Cleopatra con Julio César", obra alegórica que establece el código de la seducción de una de las mujeres más influyentes de la Antigüedad. Los pintores trazan líneas de subjetividad y embrujo a través de Medeas, Electras, Dalilas, Lucrecias, todas ellas pinceladas y matizadas por medio del deseo onírico de la masculinidad. Los escritores Leon Tolstoi, en Ana Karenina, y Boudeleire, en su poesía, exponen las dimensiones de la mujer dentro de un contexto ambivalente en el que predominaba la moralidad y el libertinaje.


Cleopatra con Julio César


Dentro de ese clima efervescente del arte surgió Sarah Bernhardt, actriz parisina que cautivó no sólo a espectadores también a intelectuales y príncipes de la época victoriana. En el siglo XX, la mujer fatal tomó el cuerpo de una bailarina exótica de nombre Mata Hari, quien se consolidó como mito no sólo por sus actuaciones, fungió como espía a favor del ejército alemán durante la Primera Guerra Mundial.


Sarah Bernhardt



Vampiresas del cine


Theda Bara


Con la aparición del cine nació el denominado “
star system” que tuvo como intención crear ídolos para las masas. Hollywood encumbró a estrellas como Theda Bara, la primera vampiresa del celuloide al interpretar a Carmen y poco después a Cleopatra; de tal manera que se consagró como “La mujer más perversa del mundo”. El cine silente explotó el estereotipo impuesto por las actrices italianas y años más tarde ascendió a las nuevas figuras de la cinematografía: Marlene Dietrich en su personificación de "El ángel azul", Greta Garbo en "La Reina Cristina de Suecia", Vivien Leigh en "Lo que el viento se llevó", Rita Hayworth en "Gilda", Ava Gardner en "The Killers", además de Verónica Lake y Lauren Bacall, quienes a través del cine negro avivaron la chispa destructiva de la mujer fatídica.


Viven Leigh

Marlene Dietrich


La mujer fatal más que elemento simbólico de la representación artística y cultural, es emblema de la liberación femenina que se apoderó de los núcleos que antes sólo eran exclusivos para los hombres.

Mujeres de carne y sangre venenosa se inscribieron en la Historia para ser inspiración de artistas, quienes las convirtieron en diosas y protagonistas del desamor, el sexo, la libertad y el erotismo.

Greta


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Para conocer más de estas historias, te dejamos las fotografías de féminas que se entregaron a su locura hasta perderse en ella. Muchas veces nos entregamos de manera obsesiva a lo que creemos como amor, tal como lo hicieron estas mujeres que se humillaron por el amor de un pintor. Aunque también existieron artistas que demostraron que la sexualidad femenina no sólo está en el físico.





Referencias: