
Querido Santa:
Este año me porté muy bien, adelgacé un kilo de los 5 que tenía planeados, aunque no fui al gimnasio, traté de correr alrededor de mi casa buscando las llaves y encontrando mi abrigo, traté de criticar menos a las personas porque sé que ellos pecan diferente a como yo lo hago, y también traté de enfrentar los malos momentos con fuerza y esperanza de que mejorar depende de mí.
He entendido el poder de mis pensamientos y lo mucho que puedo lograr si empiezo por cambiar mi actitud ante los problemas, he encontrado en ayudar a otros la mejor manera de no ser egoísta y centrarme en mis problemas, pues siempre hay alguien que atraviesa una situación peor a la mía, a esas personas podemos extenderles la mano y salir juntos de una mejor manera.
Traté de alimentarme bien, pues en ocasiones ya me pesa no comer cosas saludables, y descubrí que también te puedes sentir muy bien si dejas de alimentarte a base de pizzas y sopas instantáneas.
Comprendí que debo de dejar de tomarme la vida tan enserio porque acaba tan rápido que no debe haber espacio para lamentaciones y quejas pero si para el aprendizaje, el replanteamiento de nuestra forma de vida y finalmente progresar.
Ahora sé que nunca podemos hacer que las personas permanezcan a nuestro lado por más amor o deseos que tengamos de que se queden, pero tampoco importa mucho porque siempre se quedarán a nuestro lado en las enseñanzas que nos dejaron y eso es lo más valioso.
Entendí que algunas personas egoístas que tienen dobles intenciones y en esa dualidad algunas veces buscan perjudicarnos (consciente o inconscientemente) por lo que es mejor dejarlas pasar, y agradecer porque tenemos un ejemplo de lo que no queremos ser jamás.
Vi en la sonrisa de una niña el mejor motivo para seguir esforzándome y enseñarle que el mundo es un lugar bello en el que puede trabajar para crear mejores condiciones.
No sé qué vaya a traerme el año que está a punto de comenzar, por lo que sólo te pido como regalo que sigan llegando experiencias que me sigan retando y rompiendo, para construir una mejor versión de mí.

