Ícono del sitio Cultura Colectiva

Ojalá un día pregunte por ti y el mundo me sepa contestar: “Está más guapa que siempre”

Ojalá un día pregunte por ti y el mundo me sepa contestar: “Está más guapa que siempre”

Ojalá un día pregunte por ti y el mundo me sepa contestar: “Está más guapa que siempre”

Cuando el amor termina, lo único que nos queda es desearle suerte a esa persona que se va para poder continuar con nuestro camino:

 

Me gustaría, ya sabes, poder quererte sin pretérito, negar lo que es cierto por todo aquello que viene después, tus despedidas, el adiós que nunca nos dijimos, el terrible adiós que hay que suponerlo… Dejaría de escribirte para así ya no tener que merecer esto, las ganas efímeras de olvidarte y esos instantes que se volvieron eternos cuando fijabas tu mirada en mí.

Yo recuerdo todos los anhelos que disfrazamos con pequeños tiempos para declarar el amor sincero que nos teníamos, y todas esas promesas que sonaban mejor cuando tú me las contabas. No te podrías nunca imaginar lo bonito que es la vida cuando tus ojos aparecen. Fatigo las ganas que me sucedían cuando quería contarte cualquier tontería para expresar tu sonrisa en un bello arte, y entonces, tu sonrisa se vuelve paraíso de colores que suben al bosque de tus ojos.

Quedaron demasiadas cosas pendientes: debí comunicarte que hay cientos de canciones que llevan tu nombre. Tantas historias de tus días que ahora imagino. Ojalá un día pregunte por ti y el mundo me sepa contestar: “Está más guapa que siempre”. Y si preguntas por mí, ojalá te contesten que supe sobrevivir a la ausencia de tus ojos. Ya sabes todo aquello, me gusta suponer que no todas las despedidas son para siempre.

**

Para desconectarte del mundo, sólo te bastan estos 11 libros que serán tu mejor arma para combatir la realidad.

**

Las fotografías que acompañan al texto pertenecen a Jethro A.

Salir de la versión móvil