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A la distancia está mi corazón y no tiene residencia

A la distancia está mi corazón y no tiene residencia

A la distancia está mi corazón y no tiene residencia

La vida monótona nos ahoga, nos hace sentir un agujero negro que cada vez se expande más…

Despierto cada mañana,

insatisfecho de mis experiencias y emociones.

Las personas que envenenan

corren tras mis verdaderas pasiones.

El viento arrastra la continuidad de nuestra existencia

y el polvo es señal de nuestra poca presencia.

Hay muchas cosas que aún no entiendo

De mi razón no puedo sacar remedio.

Bailando en el abismo es lo único

a lo que yo me limito, divierto

a los pasantes por el pensamiento

de un momento prosaico.

Invito a los curiosos

que cantemos

todas las mañanas

sobre hazañas

que jamás llegarán,

que nunca se cumplirán.

A la distancia está mi corazón,

no tiene residencia,

la lluvia cubre la dolencia

roto por expresar la pasión.

Ellos sólo se ríen de mí

Por lo que nunca supieron sentir,

las cosas que no pueden vivir.

A la distancia,

en el momento prosaico

está lloviendo en aquel sin residencia.

**

Estos poemas cortos se los puedes dedicar a tu pareja para que entienda que de los dos, fuiste tú quien perdió más.

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Las fotografías que acompañan al texto pertenecen a Jessa Herzog.

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