
El río fluye en tu interior… déjate llevar.
Déjame ser el agua tan cristalina que te abraza,
déjame ser el sol que te acaricia la piel.
Yo soy el río que fluye en tu interior.
Déjame entrar.
No me dejes correr como el viento del sur, atrápame.
Quiero ser quien te quiera, incluso si ahora estas lejos.
Déjame conocerte, acariciarte, quererte como a nadie.
Deja que el río fluya y viajemos al norte, a la tierra de nadie.
Vamos a perdernos, a encontrarnos, vamos a amarnos.,
Los dos tenemos miedo de perdernos, de no ser lo que esperamos,
pero te diré, vida mía, que siempre serás la casualidad más bonita de mi vida.
No tengas miedo, ven conmigo, deja que el río fluya en tu interior.

