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Eres aquel que me hizo sufrir cuando no supe lo que era vivir

Eres aquel que me hizo sufrir cuando no supe lo que era vivir

Eres aquel que me hizo sufrir cuando no supe lo que era vivir

Así como el amor nos llena el pecho, también nos puede romper:

Qué mal hombre,

ese maldito nombre,

fuiste mi horror

fuiste mi inspiración,

dejé que este amor

fluyera en tu dirección.

Eres aquel que me hizo sufrir.

Ya no supe lo que era vivir.

Por tu culpa no pude seguir.

Me odiaste,

¿Me amaste?

De eso no tengo…

Respuesta, no tengo.

Entre lirios,

en los oscuros

marchitos,

sombríos,

tomaste

parte de mí.

Te marchaste,

sola me dejaste.

Entre lirios oscuros y marchitos.

Entre lirios macabros y sombríos

me destruiste,

te aprovechaste.

Entre la naturaleza

con esa simpleza

de mi arrebataste

y te largaste.

Eso de mí.

Eso de lo que fui.

Mal hombre,

ese nombre,

tú maldito olor

y ese horrendo calor.

¿Qué hice yo?

¿Qué hice yo?

Además de amarte.

Además de adorarte.

Entre sombras

macabras

estabas,

estaba.

Te fuiste.

Huiste

sin que yo hablara,

sin que yo lo permitiera.

Te llevaste,

te largaste.

Eso de mí.

Eso que fui…

**

Sí, el amor nos rompe pero a veces la única solución contra las desgracias del mundo es querer.

**

Las fotografías que acompañan al texto pertenecen a Mauricio F. Corridan.

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