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Esto que ata nuestros cuerpos enardecidos en las horas más fieras

Esto que ata nuestros cuerpos enardecidos en las horas más fieras

Esto que ata nuestros cuerpos enardecidos en las horas más fieras

A continuación otro poema de Margarita Liendo Osuna, una joven autora que indaga en las posibilidades de la palabra cuando reside en la imagen del deseo, la sensualidad y la intimidad.

Manifiesto

No es un título, es un verbo conjugado en la primera persona del singular.

Manifiesto que estoy triste pero al mismo tiempo contenta.

El paseo terminó, pero nuestra vida apenas empieza.

Me di cuenta de que Neruda estaba equivocado.

No sé qué es el amor, pero sí lo que no es.

No es mentira.

No es una canción.

No es un estado mental.

No es esto que ata nuestros cuerpos enardecidos en las horas más fieras.

La noche pide una pausa, pero llevamos prisa.

Me gusta compartir el silencio

esa mirada perdida en el vacío

al otro lado de la ventana

en las formas del fuego

en el sueño del amor y la plácida pesadilla de la pasión.

Manifiesto mis dedos en tu cara, describiendo tus labios como un pincel bañado en mermelada.

El amor no existe,

hay que hacerlo.

*

Las imágenes que acompañan el texto pertenecen a Kat Irlin.

Puedes apreciar más de su trabajo fotográfico aquí.

***

No te reprimas, sigue tus instintos y déjate llevar por el arrebato erótico de la poesía.

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