Una novela dedicada al amor de principio a fin. Ambientada a finales del siglo XIX, El amor en los tiempos del cólera es uno de los trabajos más románticos del escritor colombiano, pues en ella todo es miel.Un domingo de Pentecostés, de principios de la década de los treinta, el doctor Juvenal Urbino muere y también Jeremiah de Saint Amour. En el velorio, Florentino Ariza se acerca a la viuda y con voz suave le asegura que, después de tanto tiempo, aún puede jurarle amor para siempre. Una historia de amor renace, ya viejos, en los últimos años de su vida, Florentino tratará de conquistar a esta mujer como la primera vez, como cincuenta años antes.Con la historia de Márquez podemos entrar a la vida íntima de Florentino, un hombre enamorado de una mujer que apenas conoce en persona pero con la que tuvo una tórrida relación por correspondencia. Sus caminos se apartaron tras un viaje que Fermina hace, cuando toma la repentina decisión de casarse con el doctor Urbina, de lo que se arrepentirá inmediatamente y durante todo su matrimonio.
Cincuenta años después, los versos más hermosos vuelven a conquistar a Fermina y un viaje por el río Magdalena se convertirá en el pretexto perfecto para encender la llama aún viva de su amor.Poco a poco y con gran trabajo, Fermina se dará cuenta de los años que perdió al lado de su marido y revivirá los días de pasión que en su juventud no pudo. “El amor era el amor en cualquier tiempo y en cualquier parte, pero tanto más denso cuanto más se acerca a la muerte”.
Esta gran historia de amor cuenta un poco de la vida de los padres de García Márquez, a quien entrevistó por separado durante días enteros para obtener un testimonio hermoso que daría vida a una de sus historias más románticas.Te presentamos las frases de esta historia que te enamorarán.“Era inevitable: el olor de las almendras amargas le recordaba siempre el destino de los amores contrariados”.
“No va a faltarle aquí algún loco de amor que le dé la oportunidad un día de estos”.
“Ni el uno ni el otro tenían vida para nada distinto de pensar en el otro, para soñar con el otro, para esperar las cartas con tanta ansiedad como las contestaban”.
“Lo más absurdo de la situación de ambos era que nunca parecieron tan felices en público como en aquellos años de infortunio. Pues en realidad fueron los años de sus victorias mayores sobre la hostilidad soterrada de un medio que no se resignaba a admitirlos como eran: distintos y novedosos, y por tanto transgresores del orden tradicional”.
“Amor del alma de la cintura para arriba y amor del cuerpo de la cintura para abajo”.
“Y la miró por última vez para siempre jamás con los ojos más luminosos, más tristes y más agradecidos que ella no le vio nunca en medio siglo de vida en común, y alcanzó a decirle con el último aliento: —Sólo Dios sabe cuánto te quise”.
“Lo asustó la sospecha tardía de que es la vida, más que la muerte, la que no tiene límites”.
“El problema del matrimonio es que se acaba todas las noches después de hacer el amor, y hay que volver a reconstruirlo todas las mañanas antes del desayuno”.
“La memoria del corazón elimina los malos recuerdos y magnifica los buenos, y gracias a ese artilugio logramos sobrellevar el pasado”.
“Lo único que me duele de morir, es que no sea de amor”.
“Le enseñó lo único que tenía que aprender para el amor: que a la vida no la enseña nadie”.
“Tenía que enseñarle a pensar en el amor como un estado de gracia que no era un medio para nada, sino un origen y un fin en sí mismo”.
“El amor se hace más grande y noble en la calamidad”.
“Se puede estar enamorado de varias personas a la vez, y de todas con el mismo dolor, sin traicionar a ninguna”.
“El hecho de que alguien no te ame como tú quieras, no significa que no te ame con todo su ser”.
“Era como si se hubieran saltado el arduo calvario de la vida conyugal, y hubieran ido sin más vueltas al grano del amor”.
***
Quizá te pueda interesar: Libros para creer en el verdadero amor

