Con una dura e inteligente crítica a las formas y los modelos sociales, el escritor Günter Grass murió el pasado 13 de abril a la edad de 87 años.
Novelista, ensayista, escultor y ganador del premio Nobel en 1999, Grass fue considerado “la conciencia moral de Alemania” durante muchos años y sorprendió al mundo cuando en 2006 reveló su juvenil y voluntaria afiliación a la Waffen-SS, fuerza armada del partido Nazi, durante la Segunda Guerra Mundial, buscando, como revelaría, “escapar del confinamiento de la católica casa de sus padres” lo que le trajo una serie de señalamientos dentro y fuera de su país.
Las críticas del escritor, audaces y certeras, han apuntado en muchas direcciones como lo son las guerras o los nacionalismos exagerados. Su poema “”Was gesagt werden muss” (“Lo que se debe decir”) en el que señala a la política nuclear de Israel usada en contra de Irán y donde nombra las acciones de este país como una muestra de la “hipocresía de occidente”, generó gran controversia en 2013.
A unos días de su muerte, se ha viralizado el fragmento de una entrevista realizada al alemán también en 2013, en la que se refiere al uso de Facebook y de los teléfonos móviles.
Basándose en la experiencia de sus nietos con la red social, Grass aseguraba que “alguien que tiene quinientos amigos, en realidad no tiene ninguno”, una sentencia que si bien es cierta, no se vuelve profunda hasta que habla de las “experiencias directas”:
“La idea de poseer un teléfono celular y estar accesible todo el tiempo –y, hasta donde sé, bajo vigilancia- es aberrante para mí. Con los últimos descubrimientos sobre cómo funciona la mente, me sorprende que millones de personas no puedan alejarse de Facebook y esas cosas. No quiero ser parte de eso”.
Además, Grass se pronunciaba también en contra del Internet en general, pues aseguraba que “si quiero información, hago un esfuerzo y busco en libros en la biblioteca… sé que tardaré más y que la tecnología acelera las cosas, pero en la literatura por ejemplo, las cosas no se pueden acelerar”.
El mundo actual sería imposible sin Internet y sin las herramientas que día a día nos hacen la vida más accesible y eliminan las dificultades de otros tiempos, pero las palabras de un autor como lo fue Günter Grass quien se mantuvo a la par de las innovaciones y al mismo tiempo desarrolló creaciones sublimes y por demás lúcidas, sin duda, dejan una interesante reflexión.

