Cuando el cuerpo se sabe de memoria el del otro jamás se cansa de buscarlo, aunque éste se haya ido, como el siguiente poema que te compartimos:
Despiértame cuando mi vida ya no sea un caos,
despiértame cuando el dolor cese y mis lágrimas no broten
con el mínimo recuerdo de ti.
El vacío en mi interior es como un agujero negro
y cada vez es más profundo.
Cada uno de mis suspiros te susurra te extraño,
por cada lágrima es un te necesito.
La desolación me consume al grado de sentir cómo se pudre mi alma ante tu ausencia.
Ven a reparar los fragmentos de mi corazón, regresa y abrazarme una vez más.
Vuelve para que nuestras manos permanezcan entrelazadas.
Reaparece para ‘apagar’ mi tristeza.
Sé que jamás volveremos a estar juntos, así que aquí estoy yo,
tratando de enfrentar un mundo sin ti, un lugar donde duele hasta respirar.
**
En la escritura es posible hallar el consuelo cuando nos han roto el corazón, pues a través de las letras nos desahogamos de los sentimientos que nos punzan, y la poesía es la mejor opción. Por eso estos consejos para escribir un poema y dedicarlo te ayudarán.
**
Las fotografías que acompañan al texto pertenecen a Maud Chalard.

