Ícono del sitio Cultura Colectiva

5 leyendas japonesas que te perturbarán más que los cuentos de Edgar Allan Poe

5 leyendas japonesas que te perturbarán más que los cuentos de Edgar Allan Poe

5 leyendas japonesas que te perturbarán más que los cuentos de Edgar Allan Poe

Edgar Allan Poe llevó lo siniestro hasta su muerte. El escritor fue encontrado tirado en una alcantarilla por un redactor del Baltimore Sun llamado Joseph Walker. Se encontraba en total estado de inconsciencia, parecía estar sufriendo fuertes delirios. Sin poder explicar lo que pasó, murió poco después. De inmediato, las suposiciones sobre su deceso no se hicieron esperar. Su ávido consumo del alcohol se alzó como una de las principales razones; sin embargo, el doctor que lo atendió antes de morir aseguró que no había evidencia de que hubiera bebido.

Las hipótesis suman, al menos, una decena y van desde un tumor cerebral, una golpiza severa, delirium tremens o rabia, hasta cooping, que era una práctica para obligar a los ciudadanos a votar por algún candidato, drogando y alcoholizándolos para obligarlos. ¿De qué murió Poe? No lo sabemos. Probablemente, lo perturbador de su muerte concuerde por completo con su vida y obra.

El terror no se agota en sólo una latitud y aunque Poe fue un genio en el género, a continuación te presentaremos algunas leyendas japonesas que te sacudirán por completo:

Okiku Doll

En 1918, el joven Eikichi Suzuki compró una linda muñeca vestida de kimono para su pequeña hermana, Okiku. Al entregársela a la pequeña, ésta la amó enseguida, tanto así que no quería despegarse un solo instante. Dormía con ella, despertaba y comía también teniendo la muñeca en brazos. Tiempo después, la niña enfermó de manera repentina. Debido a una gripa que se complicó intensamente, pronto perdió la vida. Desconsolada, la familia colocó a la muñeca en el altar en memoria de la niña, finalmente, era su favorita.

Pasaron los días y los padres de Okiku comenzaron a percatarse de algo que los dejó sin palabras. La muñeca tenía el cabello más largo. Sorprendidos, fueron observándola en los días siguientes y se percataron de que el cabello le había llegado hasta las rodillas. 

Lo primero que pensaron fue que el espíritu de su hija se había adueñado del juguete. No había otra explicación para entender por qué el cabello de un objeto inanimado crecía. Cuando la familia se mudó, no quiso tirar la muñeca, por suponer que estaba relacionada al espíritu de su hija, pero tampoco sintió adecuado llevarla consigo, por lo tanto, la llevaron al templo de Mannenji, donde la dejaron al cuidado de los monjes, quienes ahora son los que le cortan el cabello.

Estudios recientes han revelado que, en efecto, se trata de cabello humano. Sin embargo, aún se ignora si dentro de la cabeza hay algún mecanismo que le haga crecer el cabello o lo hace por sí mismo.

Teke teke

Una joven tímida y vulnerable era objeto de burlas y bromas pesadas por parte de sus compañeras del colegio. Cualquier tipo de circunstancia era aprovechada para humillarla y hacerla quedar en ridículo. La fragilidad del carácter de la joven le impedía defenderse. 

Una tarde de verano, la muchacha esperaba el tren en la estación. Era tiempo de cigarras. Era fácil encontrarlas en los lugares más insospechados y escucharlas cantar continuamente. La tímida joven se encontraba esperando el tren para ir a casa. Con la mirada perdida y la vista por los suelos, recordaba lo que había vivido en la escuela. Odiaba que la molestaran así, pero más que se sintiera incapaz de poner un alto.

Sus compañeras, quienes la vieron desprevenida, lanzaron sobre su espalda una de las cigarras que encontraron en el camino. Al canto de este pequeño insecto, la adolescente se asustó tanto que perdió el equilibrio y cayó a las vías del tren. Instantes después éste atravesó su cuerpo y la cortó en dos. 

Desde entonces, los japoneses aseguran que por las noches, en las estaciones subterráneas más abandonadas, es posible ver un torso arrastrarse por el piso. Lo hace impulsándose sólo con sus manos cuyas uñas son larguísimas y sucias. Debido al ruido que hace, se le conoce como el fantasma Teke Teke. Al acercarse a la persona desprevenida, la joven pregunta “¿dónde puedo encontrar mis piernas?”

El infierno de Tomino

“El infierno de Tomino” fue escrito por Yomota Inuhiko. Este poema, a su vez, forma parte del libro El Corazón es como una Piedra Rodante publicado en 1919.

Según el autor y las personas que lo conocen, este poema no debe leerse en voz alta en japonés. De ser así, eventos trágicos sucederán. Aunque no se ha especificado cuáles, se sabe que es peligroso hacerlo. Aquí un fragmento en español:

«Su hermana mayor vomitó sangre, su hermana menor vomitó fuego
Y el lindo Tomino vomitó cuentas de vidrio.
Tomino cayó al infierno solo.
El infierno está envuelto en oscuridad, e incluso las flores no crecen.
¿Es la persona con el látigo la hermana mayor de Tomino?

Me pregunto de quién será ese látigo.
Golpea, golpea, sin golpear.
Un solo camino del infierno familiar.

¿Lo guiarías al oscuro infierno?»

Cabeza de Vaca

Esta leyenda es muy particular, porque se trata sobre una historia en sí. Todo comenzó en el siglo XVII en una aldea japonesa. Un forastero contó un relato de terror tan horrible, que todo el pueblo quedó profundamente afectado. Los niños dejaron de dormir, las mujeres y hombres no podían salir de sus casas debido al extraño e inexplicable temor que sentían. Muchos ancianos murieron de la tensión que supuso tanto susto.

Todo colapsó. Debido a ello, las autoridades del lugar tomaron la decisión de romper y quemar todo registro de aquella historia conocida como “Cabeza de Vaca”. Extrañamente, hubo quien guardó unas copias pero repartió los fragmentos por varias partes del país, en la espera de que alguien los recuperara y volviera a reunirlos. 

La cuestión no quedó ahí. Una versión narra que fue un maestro quien pudo acceder a la historia completa. Un día, saliendo de paseo con sus alumnos, comenzó a narrárselas. Para los niños no era sorprendente; cada que iban de excursión, el profesor narraba historias sobrenaturales para mantenerlos controlados en el autobús. Pero esta vez era diferente. El rostro del profesor comenzó a cambiar. Su mirada estaba perdida hacia la nada pero, al mismo tiempo, era intensa y sombría.

Los niños comenzaron a ponerse nerviosos. Nunca habían escuchado una historia así. Algunos comenzaron a pedirle que parara. El profesor seguía cada vez más extraviado y con más intensidad contando la historia. Los pequeños lloraban y convulsionaban del miedo. El no cesó. 

El autobús fue encontrado horas después en un barranco. Muchos niños murieron y otros más tenían espuma saliendo de sus bocas. Todos ellos quedaron traumatizados, sin embargo, ninguno pudo recordar qué historia les había contado el profesor.

El túnel Kiyotaki

Este túnel fue construido por esclavos en 1927. Estas personas vivieron un verdadero infierno durante este trabajo; eran obligados a trabajar sin descanso y sin alimentos, los dueños les inventaban deudas que ellos tenían que pagar con horas extra. Pese a que enfermaban, no les era permitido dejar de trabajar.

El puente fue planeado con 444 metros de longitud—hay que recordar que el 4 es un número “maldito” para los japoneses como lo sería el 13 para nosotros—. Muchos de ellos murieron durante su construcción. Ante la impotencia de los forzados trabajadores, estos juraron tomar venganza y ejercer terribles castigos para quienes cruzaran por él. 

Desde su construcción, hasta ahora, se dice que decenas de eventos sobrenaturales ocurren dentro de este lugar; para algunos transeúntes, pasar por el túnel les de una sensación de que es demasiado largo, o ha pasado mucho tiempo; no le ven fin. En otros casos, se alcanzan a ver figuras humanas a lo largo de la construcción. Algunos aseguran que a instantes de verlos afuera, se aparecen dentro del vehículo. También se habla de un espejo enorme que sin razón aparece y quien mira en él, se ve reflejado de manera horrible y es un aviso de una muerte trágica próxima. Por eso, la mayoría de los japoneses evita pasar por ahí.

 –

Así como Occidente tiene sus genios y sus historias, Japón nunca dejará de sorprendernos con leyendas perturbadoras llenas de horror, nos queda claro. Finalmente, las historias siniestras y los eventos sin aparente explicación siempre serán algo que nos moverá desde lo más profundo.

Igual que la muerte de Poe, que permanece en el desconocimiento, estos relatos sin explicación nos dejan con un sabor de boca similar: quizá ignoramos mucho más de lo que suponemos sobre la muerte y sus alcances.

Si quieres conocer más sobre lecturas breves, descubre estos 50 cuentos que debes leer para ser un experto en literatura y no dejes de leer estos 8 cuentos cortos de terror para perturbar todas tus noches.

Salir de la versión móvil