
La música que despierta
Deseos ignorados,
La mente que se encuentra alerta
Para no olvidarlos.
Toco piezas en Re mayor,
Creyendo sortilegios de gloria,
Admirando el valor
Del cobarde, soñador de día.
Deslizas los pies con suavidad
Al compás de los dolores,
Desprendes pasión sin temores
Enloqueciendo la tranquilidad.
Esa cara que aparenta prometer,
Pero es causal de tantos insomnios
De tantas noches de querer,
Pero sobran los sarcasmos.
Un mil sabores de mi lengua
Palpita sólo uno,
Texturas con aquella tregua
Sigue siendo tu respuesta “No”
Cómo saber si fingiste respuesta,
Si al sentimiento oíste,
Que a uno sólo consta
Lo que en verdad es desearte.
Y así seguirá mi presente
Imaginando aquello que sucederá,
Intermitencia de muerte
O si ella un día me amará.
Arena que marca
Pasos lineales,
Agua que arranca
Sentidos civiles.
Mi vida, ser una pieza de Liszt,
Tan pura y tan armónica
Siendo tan difícil
Que pocos pueden tocar.

