Querer no es un asunto público, no es buscar la propiedad del otro. Querer es algo que sólo las personas que saben ser felices pueden hacer, y el siguiente poema de Chris Becerra es prueba de ello.
QUÉ RICO ES QUERER
Es tan sencillo, en realidad.
No hay titubeos.
No hace falta darte cuenta, como descubrir un grano en tu frente mirándote al espejo.
Querer es algo que es, no es algo que está.
Querer a alguien, pensando en pareja, es una estafa.
Nos creamos la idea de que querer a alguien significa querer a esa persona a nuestro lado.
Como perritos falderos, como llaveros o iPhones.
Querer no conoce la propiedad, ni espera un retorno.
Querer es un regalo, porque no todos saben querer.
Algunos no pueden querer, y lo intentan toda la vida.
Así que cuando quieras a alguien, da las gracias y piensa: “¡qué rico es querer!”.
Querer es más rico que el sexo, la cerveza y los tacos, combinados.
Querer es un manjar de los frutos que alimentan al alma.
Querer es algo que nadie puede arrebatar. Ni siquiera la persona a la que quieres.
Te pueden mandar a la mierda, puedes equivocarte, arrepentirte,
puedes perder a esa persona para siempre… y quererle más que nunca.
Cuidado, el querer no es culpable de tus miserias.
No cometas el error de poner tus desgracias a su nombre.
Cuando tú sufres, sufre el ego. Sufre el miedo a la soledad.
Sufre tu necesidad de sentirte acompañado.
Sufre tu necesidad ponerle nombre a su cariño.
“Te presento a mi pareja.”
Nos encanta ir por el mundo alardeando que no estamos solos.
Por la calle, con la familia y los amigos, en redes sociales, viajando.
Foto en las montañas, foto en la playa, foto del beso, foto con el sobrino… foto, foto, foto.
Somos tan idiotas que pensamos que el querer “se nota”.
“Mira que hay enamorados.”
“Se nota que van en serio.”
¡Todo lo contrario!
El querer se calla, el querer se esconde, se cuida silenciosamente.
El que quiere suelta y no necesita gritarlo, ni retratarlo y colgarlo en una pared. Con sentirlo le basta.
El que quiere es tan virtuoso que sonríe cuando su ser querido quiere,
aunque quiera a alguien más.
De eso se trata querer.
Cuando quieres, tienes algunas obligaciones, mandamientos.
Deberás dejar ir.
Deberás dar gracias de poder sentir lo que sientes.
Honrarás la libertad sobre todas las cosas.
Deberás vivir queriendo, y nunca querer como excusa para querer vivir.
PD: Te quiero
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