El amor, el verdadero amor, tiene como característica ser libre, estas letras nos lo recuerdan; continúa leyendo…
**
Actualmente estamos bombardeados con ideas de lo que una pareja debe ser: lo que debemos esperar, lo que debemos sentir y cómo debemos actuar.
Lo vemos en libros y películas, la mercadotecnia nos ahoga y atrapa. Tomamos estos modelos y los idealizamos, los idolatramos y los hacemos propios cuando, en muchas ocasiones, no nos hemos tomado el tiempo de cuestionar si eso es lo que queremos para nosotros.
Como la mayoría de las mujeres, crecí anhelando great loves, esperando algún día vivir una historia digna de una novela de Nicolas Sparks. Hasta que me di cuenta que odiaría vivir en una.
Ya no quiero ese “amor” del tipo que hace que te pierdas y te ahogues en la otra persona hasta que ya no puedas más. Quiero uno más sincero y menos egoísta.
Estoy cansada de escuchar y leer frases como “no puedo vivir sin ti”, “tú eres la única razón que me hace levantarme por las mañanas”, “sin ti no soy nada”; es imposible verlas como algo positivo; son frases egoístas basadas en instintos básicos de supervivencia, patadas de ahogado de alguien que busca ser feliz sin darle importancia a los sentimientos de la otra persona.
Quiero a alguien que pueda vivir sin mí pero que elija compartir una vida conmigo.
Vivimos en una sociedad egoísta que nos exhorta a buscar nuestra felicidad primero y luego la de los demás, o en el otro extremo: nos invita a pensar que “el amor es un sacrificio”; vivir todos los días sufriendo no es vivir en el amor, eso es masoquismo.
Si no eres feliz háblalo; si quieres resolver los problemas con tu pareja esfuércense, pero si se dan cuenta de que tal vez para ustedes ya no vale la pena, es momento de dejar ir.
Muchas veces nos ahogamos en un vaso con agua, nos paralizamos por el miedo al dolor que podríamos sentir y tomamos decisiones dejando que ese miedo nos domine y nos controle.
“Ni nací el día que te conocí, ni moriré el día que te vayas”, algún anónimo lo escribió, una persona que creía en la libertad, en la estabilidad y en el equilibrio.
A veces nos causa conflicto que algunas personas a las que queremos no vean esto con claridad; tal vez si lo comprendieran las cosas serían diferentes, o tal vez sí lo comprenden pero es algo que no quieren ver. Yo también me obligué a ver lo que quería en algunas ocasiones, pero después de vivir la misma situación tantas veces es como si repitieras una palabra en voz tanto que, tarde o temprano, ya no le encuentras sentido.
Cuando sucede esto sólo hay tres opciones: te quedas y esperas que la vida pase mientras observas las mismas imágenes una y otra vez; sales de tu zona de confort y rompes con ese ciclo para ver las cosas con más claridad o simplemente huyes lo más rápido que puedas para no tener que ver algo que no quieres.
Cada persona reacciona diferente, cada persona hace lo que puede. En cuanto a mí respecta, puedo decir que puedo ver claramente ahora, ¿y tú?
**
El amor no es algo que deba tomarse a la ligera, compartir nuestra vida con alguien no debería ser un reto ni una batalla diaria; debería ser un camino con piedras que puedan sortearse sin crear grandes conflictos, las Razones por las que el amor a veces duele y nos vuelve frágiles es una buena reflexión, te invitamos a leerlas.
**
Las imágenes que ilustran el texto pertenecen a Veronika Gilková; conoce más sobre su trabajo en su página oficial.

