La vida se vuelve más soportable cuando la pasamos al lado del ser amado, cada momento de banalidad se puede convertir en un recuerdo imborrable de la mano de quien nos complementa. El cuento que nos presenta Astrid Arbildo es una declaración de lo anterior, una prueba de que cuando dos corazones colisionan, un universo íntimo nace.
NUESTRO AMOR, EL CHOQUE DE DOS MUNDOS
Cuando estamos juntos siento que podemos hacer explotar este mundo en risas y cambiar todos esos rostros de facciones caídas por otros llenos de vida.
El amor tiene ese poder sobrenatural de cambiarlo todo en un instante. Apenas se manifiesta, el mundo ya es distinto y nada vuelve a su estado anterior. El amor es acción, transformación, revolución en todo su esplendor. Todo eso lo comprendí contigo.
Cuando dos personas se encuentran, cuando dos mundos chocan, cuando dos corazones laten con el mismo beat no hay quien pueda contra ello. A muchos les parecerá ridículo, pero las personas enamoradas lo sentimos así y no hay quien nos convenza de lo contrario, ni santo que nos saque del “embrujo”. Y es que cuando el amor surge entre dos seres humanos, cuando ese lazo atemporal empieza a construirse y se hace puente entre dos corazones, es realmente difícil no dejarse llevar por la sensación de que cualquier cosa es posible. Casi sin pensarlo despegas los pies del piso y empiezas a volar tan alto como puedas sin temor a una caída que te deje herido.
He escrito todo esto para poder decirte que has logrado atraparme en las redes de un amor que crece a cada instante, y que se construye en la ribera de los sueños y la estancia de la risa. Un amor capaz de estirar las horas, acortar las distancias y acabar con el frío. Un amor que multiplica las alegrías, que hace llevaderas las penas y me cura ese dolorcito en el pecho que no me deja dormir en las noches. A veces se me olvida cómo caminaba por este mundo sin tu mano cómplice entrelazada con la mía, mis pasos se hacen torpes en solitario y necesitan de tu compás para recuperar el ritmo. ¿Quién diría que uno puede enamorarse así, hasta los huesos? Imaginar los días sin tu compañía se hace cada vez más difícil.
Quiero escapar contigo un día cualquiera, ser más feliz, coger una maleta, tomar un bus a un lugar sin nombre, llegar a un lugar sin conocer a nadie y echarme junto a ti sobre la hierba para mirar un cielo en el que se puedan contar más de mil estrellas. Porque esta ciudad ya no nos quiere. Te parecerá loco, pero he descubierto que el mundo puede ser otro. Por eso, todas las noches cierro los ojos e intento recrear mil y un formas de darle vuelta a todas las historias.
A veces sueño que me sumerjo en el río, canto y nado como sirena que hechiza a un solitario navegante en la selva peruana. Anímate a ser mi navegante fluvial, quédate en mi regazo y prometo no romper el hechizo. Podemos cambiar juntos esa historia, serás el navegante que enamoró a la sirena. Pero no te vayas, todavía no aprendo a nadar y aún no hemos comprado un bote o quizás una lancha que pueda ir río arriba en el Amazonas.
**
Inspírate leyendo estos poemas de amor. Y si ya te decidiste a escribirle a la persona que amas, aquí te damos algunas sugerencias para hacer cartas de amor muy originales.

