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Mi único refugio fuiste tú, mi íntima amiga

Mi único refugio fuiste tú

Mi único refugio fuiste tú

Dicen que el amor no se comunica, no se pone en palabras, sino que se siente y nos pesa. El siguiente poema de Eliot es una liberación, un escape de la trampa que nos tienden nuestras propias emociones.

PESA

Formar parte del pasado pesa,

aún habiendo un lazo fuerte

que me une a ti eternamente,

me exiges que lo crea y pesa.

Me arriesgué con alguien más,

no dijiste nada en el momento

y aún así sentí tu incertidumbre,

te alejaste sin decir nada.

Tengo lo que pedí

a manos llenas

en bolsillos rotos

y sólo sé que te perdí.

Me pediste respeto y tiempo

para vivir tu duelo y pensar,

yo sólo quiero abrazarte,

fuerte el miedo amordaza.

El dramatismo de los días

se torna cada vez peor

con un trágico estupor,

mañanas silentes y frías.

Mi único refugio fuiste tú,

mi íntima amiga,

la que al final

dijo estar enamorada de mí.

Palabras que siempre quise escuchar.

**

Escribir y leer poesía es una forma de sanar el alma. Si quieres leer más poemas de amor y desamor, te invitamos a que conozcas a los autores de los poemas para los que se resisten a superar las decepciones y los poemas para los que no quieren olvidar.

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